TIRO.- A la espera de la confirmación del juego amistoso entre Correcaminos y el Tampico Madero es como se encuentra la afición en ambos bandos, pues son sabedores del buen platillo que representa el Clásico TAMAULIPECO aunque sea en estas condiciones.
Y es que ver de nuevo al naranja contra el celeste, enfrentados en el terreno de juego, es sin duda uno de los momentos más especiales para los seguidores de estas escuadras, ya que hace un buen tiempo que no se ven las caras y por otra parte la situación que ambas escuadras viven, el medirse en un clásico les viene como anillo al dedo.
Para nadie es un secreto la crisis de afición que tiene hoy en día el equipo de la UAT, algo se le tiene que ocurrir a su directiva para jalar un poquito a los seguidores que siguen dormidos ante el gris espíritu del cuadro que otrora levantaba pasiones.
Dignos de reconocimiento son los esfuerzos que se hacen como la difusión de la venta de BonoBips o la promoción para encontrar el hashtag del próximo torneo, pero ninguna de éstas ha prendido la mecha.
Ahora bien, por el lado deportivo no hay mucho que buscarle, la discreta participación de Correcaminos en el pasado draft, sólo abonó a la incertidumbre que existe sobre el presente de este equipo, que se suma a la continuidad injustificada de Pepe Treviño como técnico y a la nula existencia de un proyecto deportivo por parte de Manolo Campo Filizola, el omnipotente en el seno emplumado.
Insisto, el clásico sería un oasis en medio de un desierto repleto de granos de arena de desconfianza, decepción, desaíres, incertidumbre y penas.
GOL.- Con el paso de los últimos días de este mes y del año, la reflexión es el mejor ejercicio que podemos practicar, anteponiendo valores como la honestidad y la sensatez.
Reflexionar sobre lo bueno y lo malo, el balance de nuestros días respecto a las acciones que realizamos, las decisiones que tomamos y las consecuencias que cada una de ellas nos trajeron.
A final del balance el resultado tiene que ser favorable, recordar que si fallamos o si acertamos fue convencidos de que nuestros ideales y valores nos llevaron a ese resultado, que si estamos o no conformes con ello, eso ya depende de cada quien.
Esta es la última edición de Sol General del 2015 y de todo corazón quiero agradecerle el par de minutos valiosísimos que usted me regala los lunes, miércoles y viernes en esta tribuna de opinión, donde lo más importante para mí es conocer también su punto de vista.
Agradezco a título personal su apoyo y compañía en un año muy complicado para mí y mi familia y que muchos de ustedes, amables lectores, queridos amigos, me refrendaron.
De corazón le deseo que en estas fiestas sus penas aminoren, sus alegrías se multipliquen y que Dios les bendiga.
Gracias y hasta la próxima.
@luisdariovera




