Quienes están esperando del Partido Revolucionario Institucional en Tamaulipas, una cauda de candidatos comunes en las elecciones del 2016, sólo acertarán en parte. Pequeña y a la vez gran parte.
Este partido acaba de acordar con los que serán sus compañeros de aventura, Nueva Alianza y el Verde Ecologista, un no generalizado pero –ojo– no total, al camino de las coaliciones para presentar un
solo representante.
¿Entonces pueden darse excepciones?
De hecho ya existe una. La única opción que con certeza compartirán las tres plataformas descansa en la elección de Gobernador. En el resto, en ayuntamientos y diputaciones locales, cada instituto según el proyecto registrará candidatos propios y sólo transigirán en una o dos presidencias municipales cuyas circunstancias lo ameriten.
El objetivo queda claro. La joya mayor de la corona es la gubernatura y por lo tanto es necesario reunir el mayor número de votos para el objetivo, mientras que en alcaldías y en el Congreso buscarán dispersar las simpatías ciudadanas para evitar decantaciones de los no priístas a favor de su principal adversario, Acción Nacional, en seguimiento de la clásica frase “divide y vencerás”.
Una receta sencilla pero con aroma de efectiva.
Un ejemplo de cómo podría aplicarse esa fórmula es Tampico. Sin candidato definido aún a la alcaldía, ya se tejen las variables. Sujeto todavía a lo que pueda suceder de esta fecha a febrero, el primer acuerdo en el papel es que PRI, PANAL y Verde se repartirán las candidaturas de quienes ahora “suenan” para ese fin. Si Francisco Bolado no es el elegido en el tricolor, lo lanzaría el Verde Ecologista. Si no es Francisco Hernández Chavarría, el PANAL lo cobijaría. Algo semejante se proyecta aplicar en otros municipios.
Para el puerto es indispensable una estrategia de ese tipo, dado que el principal dolor de cabeza para el PRI además del PAN, es Magdalena Peraza, quien según sus colaboradores cercanos ya cuenta con la etiqueta conjunta del PRD y de Movimiento Ciudadano. La duda es si la profesora la jugará en serio o también servirá para fragmentar aún más las preferencias azules.
Lo anterior dejará un balance que parece atractivo para los ciudadanos: una extensa variedad de nombres y apellidos con sus respectivas trayectorias, para que deposite su voto en apoyo de quien crea que lo merezca o por lo menos de quien piense que es el menos malo…
¿UNA ALIANZA INÉDITA?
En el mismo escenario electoral, el PRD atraviesa por una grave crisis en Tamaulipas: No tiene figuras para presentar un candidato a gobernador con la talla para enfrentar a los otros partidos.
Es tan severo el problema en el círculo amarillo estatal que ya habían empezado a barajar nombres como el de Jorge Valdez o Humberto Ortega para registrar a su abanderado, pese a que sin ánimo de menospreciar a los dos personajes, no tendrían la menor posibilidad de incidir en las urnas.
Sin embargo, una jugada de última hora podría ser el as bajo la manga del perredismo.
Ante la indiferencia del PAN para integrar en Tamaulipas una alianza con ellos, la suma de fuerzas se podría dar por un lado inesperado: con Movimiento Ciudadano, que es lo mismo que decir Gustavo Cárdenas Gutiérrez. Los primeros escarceos con ese objetivo ya los protagonizaron Dante Delgado del MC y Agustín Basave del PRD. Y en enero volverán a sentarse para dialogar sobre el tema.
¿Se imagina a Gustavo como candidato común del MC y del PRD?
A algunos, júrelo, les quitaría el sueño…
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