1 enero, 2026

1 enero, 2026

Exigencia complicada

Enroque

No obstante que, como resultado de la reforma político electoral el principio de equidad de género en la elección de candidatos a puestos de elección popular se convirtió en un requisito legal, la insuficiencia de mujeres capacitadas y de renombre para ocupar posiciones de gobierno sigue siendo una exigencia complicada.

Como en otros municipios del país y de Tamaulipas, en los del sur el problema es similar.

En el caso del PRI de Tampico podrían verse en aprietos por ese motivo cumplir con la obligación ya que la lista de féminas no es muy larga. Tendrían que escoger entre la diputada Olga Sosa Ruiz, la Secretaria General del comité directivo, Mónica Villarreal Anaya, la Directora de Desarrollo Social del ayuntamiento, Paloma González Carrasco, la coordinadora de la Sedesol estatal en el municipio, Georgina Barrios González, y la ex delegada del norte, Rebeca Arzola Muñoz.

O en su defecto a la dirigente del sector femenil, Elvia Holguera Altamirano, la Directora de Educación y Cultura, Irma Elena Meza Etienne, las regidoras Bárbara Illoldi Mendiolea y Dorely Meza Reyes, la diputada local Ana María Herrera Guevara, sin olvidar, por supuesto, a la presidenta del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia porteña, la señora Silvia Alcaraz de Torres.

En las filas del PAN ocurre algo parecido. Fuera de María Elena Figueroa Smith, Hilda Gómez Gómez, Graciela Guadalupe Tovar Trejo y Teresa Sosa Garza, resulta difícil encontrar a integrantes del llamado sexo débil aptas y populares para disputar cargos púbicos como los de la alcaldía y las diputaciones.

En el pasado hubo panistas distinguidas con esas características, casos concretos de la ex senadora Carmen Bolado Del Real, María Concepción Fernández de Elizondo, Martha Canseco de Hinojosa, Marcela Navarro Quintana, Rosario González Flores, Gabriela Segura de Cuervo y María del Sagrario Vázquez, actualmente alejadas del activismo político .

En ciudad Madero las cosas andan por el estilo. En estos momentos las más conocidas son la diputada federal Montserrat Arcos Vázquez, la Jefa de la Oficina Fiscal, Honoria Mar Vargas, la presidenta de la Asociación de Mujeres Profesionistas, Irma Flores Treviño, las regidoras Diana Torres López y Elvia Bayardo Domínguez y la Secretaría de Desarrollo Económico y Turismo, Sandra Fernández Mitates.

En donde el problema es menor es en Altamira, municipio en el que la participación de las mujeres en el servicio público ha sido siempre sobresaliente.

Un ejemplo es que son varias las que ya han gobernado a la ciudad, desde la primera alcaldesa Aurora Cruz de Mora, pasando por Delia Calles Badillo y Romana Flores Rivera, hasta funcionarias más recientes como Evelia Garfias, la Maestra Elva Gallegos, la ex presidenta del DIF, Laura Amparan de Hernández, la titular en turno, la carismática Esmeralda Cabrera de López y Griselda Carrillo Reyes.

Otro ejemplo de la escasez de mujeres destacadas en la actividad pública es que de la kilométrica relación de aspirantes a la candidatura de gobernador, solo dos son mujeres, una del PRI, Paloma Guillén Vicente, y otra del PAN, la presidenta municipal de Matamoros, Leticia Salazar Vázquez.

Salvo el nombre de la Subsecretaria de Desarrollo Social del gobierno del Estado en la zona sur y ex alcaldesa, la profesora Magdalena Peraza Guerra, en la relación de los presuntos interesados en acceder al gobierno del Estado, los ayuntamientos y las curules estatales por la vía de las candidaturas independientes o de ciudadanos sin partido tampoco aparecen prospectos del sexo femenino.

¿Cómo le irán a hacer los jerarcas de los organismos políticos para encontrar a 22 candidatas a alcalde y a 11 más para disputar la mitad de las curules del congreso
del Estado? No tenemos idea, pero quizá se vean en la necesidad de recurrir a algunas activistas de la sociedad civil, como lo hizo
el Revolucionario Institucional en el pasado proceso de selección de candidatos a diputados federales, cuando designó como candidata a diputada suplente de la señora Guillén Vicente a la señora Elsa María Tamayo de Ortega para cumplir el complicado requisito legal. No sería extraño que algunos partidos
políticos declararan desiertas las postulaciones en algunos municipios y distritos electorales.

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