En una democracia, hay que reconocer todas las expresiones y tendencias, una de ellas es la que se acaba de manifestar hacia el final de los plazos, me refiero a la tenaz y porfiada candidatura de Gustavo Cárdenas a la gubernatura.
Donde quiera que se pare, este contumaz luchador de la política tamaulipeca, es capaz de levantar polvo. Y en esta ocasión, no será la excepción, aunque extrañamente, los que más lo combatirán, no serán los priistas de Balta, mismos que han dejado ya muy claro que su campaña no se basará en ataques ni en descalificaciones.
Adivine usted a quién le cae como patada en las partes bajas, la candidatura de Gustavo? Adivinó usted, los más afectados con este legítimo proyecto político, son los del cabecismo panista, mismos que desde un inicio esparcieron el rumor de que GCG no se postularía por su cuenta, y qu sería un aliado de Cabeza.
Pero hoy se ha comprobado que, las versiones de los azules, no pasaron de un simple bluff, como muchas otras cosas que han dicho, y no se han cumplido. De este tema nos encargaremos en colaboraciones posteriores, por ahora basta y sobra con admitir que los electores tamaulipecos salen ganando pues la postulación gustavista, fortalece la oferta electoral de la democracia tamaulipeca.
Será interesante ver en el ring tamaulipeco a dos figuras opositoras, como Gustavo y Cabeza, mismos que se conocen perfectamente, y se han llegado a acusar mutuamente. Ambos han sido alcaldes opositores en sus respectivas ciudades. Gustavo se ha mostrado más respetuoso, pero no es dejado. Cabeza ha dicho que GC es un farsante que sirve de palero al PRI.
Pero Gustavo ha protagonizado cruentos episodios políticos, donde ha puesto al PRI en el filo de la navaja.
Para poderse enfrentar a Baltazar, primero Gustavo y Cabeza deberán pelear por ese segundo lugar. Y demostrar en los hechos de la campaña, quien es el auténtico opositor dueño de esa estafeta, con la cual disputará el poder al PRI.
Gustavo no va a permitir que Cabeza lo descalifique y lo encasille, como el vacuno acostumbra con sus adversarios políticos. Por si fuera poco, el Partido Movimiento Ciudadano, se encuentra en su mejor momento en el país. Y su candidato a la gubernatura naranja, es un viejo león herido, que está dispuesto a que nadie lo humille, en sus últimos zarpazos.
Gustavo Cárdenas, se lanza por tercera ocasión como candidato a la gubernatura. CG es el Rocky III que va por todo en el ring. Y ni siquiera dos cuernos azules, lo van a detener.
VICTORIA TIENE ALMA GANADORA: ALMARAZ
Desde las caritas redondas que transitaron la Navidad y se ganaron el afecto ciudadano, ya se decía que, este personaje podía enfrentar el reto más formidable que hasta ahora ha tenido la capital, en materia de lucha por el poder.
Se trat de un fenómeno interesante, porque Óscar Almaraz Smer no es el clásico rostro producto de la mercadotecnia televisiva, tampoco el rebelde de las urnas, ni mucho menos el kamikaze suicida delverbo violento y acusador.
Pero posee a ese elemento que los norteaméricanos llaman feeling, y que en nuestro país, se conoce como carisma, una especie de plus o don natural, que añadido a una vocación y capacidad políticas sólidas, convierte a su poseedor en un adversario formidable, en cualquier escenario electoral, incluyendo el que ahora vive Victoria.
Este hombre al que se le reconocen cualidades híbridas de carácter técnico y de operatividad política, es la mejor carta que tiene el PRI, no para enfrentar a la oposición, la cual en términos de organización y de estructura no vale gran cosa, pero sí para lograr conciliar y recuperar la confianza de una sociedad capitalina, herida por el tema de la seguridad, y que amaga con el llamado voto de la ira, o voto negativo.
En medio de esta crisis, la confianza y el afecto social, que sin duda estarán presentes en la campaña de Almaraz, serán prendas electorales muy importantes, destinadas a rescatar la esperanza de cambio responsable y de una mejor administración municipal.
Si a ello le agregamos que Victoria, mantiene una tradición, casi ininterrumpida en lo inherente al poder priista, entonces tenemos que esa alma ganadora del tricolor en la capital, encontraría plena correspondencia, con el apellido del candidato.
Si al momento de decidir su destino, los pueblos como Victoria, le ponen sentimiento, y muestran el alma de cambio y de progreso, esa podría, ser la de Alma-raz.
POSDATA: Lunes que tiene un fuerte aroma a batalla campal por el poder. Las estrellas de la Triple A ya están en el cuadrilátero: Balta, Gustavo y Cabeza. A ello agréguele los del PRD, Morena e Independientes. La cosa se pone buena.




