Ahí vamos de nuevo, reconstruyendo esperanzas de un mejor futuro.
El domingo tres de abril arrancan las campañas por la gubernatura, y con ellas el mismo cuento de hace seis años, promesas incumplidas, sueños rotos de la ciudadanía, mientras, quienes han ostentado los cargos importantes en Tamaulipas, dejarán sus puestos en mejores condiciones de como entraron a la administración estatal.
Tamaulipas y sus habitantes ven un futuro sombrío, pese a todos los anuncios de que las cosas mejorarán. La situación de esta entidad ha ido a peor. Quienes han estado al frente de su administración no pudieron con el paquete..
Pero como “la esperanza nunca muere”, reiniciamos el camino hacia nuevos comicios con la idea de que “ahora sí” será la buena. Que al fin Tamaulipas recuperará la tranquilidad perdida, que encaminará sus pasos al desarrollo y que las bondades económicas llegarán a cada hogar tamaulipeco.
La vuelta de la noria.
NO ESTÁN TODOS
El domingo fue el último día para registrar candidatos a la gubernatura y llegaron tres, Jorge Valdés Vargas, del PRD, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, por Movimiento Ciudadano y Armando Vera por el Partido del Trabajo.
El resto de los aspirantes son Baltazar Hinojosa Ochoa por el PRI, Francisco Javier García Cabeza de Vaca por el PAN, Héctor Martín Garza González por Morena y como independiente, Francisco Chavira Martínez, quien militó en el PRD.
De esa forma son en total siete hombres aspirantes a la dirigir el estado de Tamaulipas por los siguientes seis años. Ni una mujer.
La nula participación de una candidata a este puesto tan importante nos indica que Tamaulipas sigue en pañales en eso de la paridad entre hombres y mujeres.
La que podría haber sido y no fue, era Mercedes del Carmen Guillén Vicente, pero su partido decidió quedarse en el conservadurismo y no darle la oportunidad.
Viéndolo así, para como están las cosas en estos momentos, será muy difícil que dentro de seis años sea una mujer la que participe en condiciones de triunfo por la gubernatura.
Tendrían que ser los partidos más fuertes los que construyeran la imagen de una mujer ganadora en la próxima contienda, pero lo veo muy complicado, si se toma en cuenta que Mercedes, Paloma, era la única con cierto grado de penetración en el electorado tamaulipeco y le llevó muchos años construirlo. Un sexenio se me hace poco para poder lograrlo.
De todos los hombres que aspiran y suspiran, sólo tres están en posibilidades de llevar votos a sus partidos, Baltazar, Cabeza de Vaca y Gustavo. El resto participará, sin reales posibilidades de triunfo, pero podrán tener acceso a las prerrogativas electorales, llámese dinero para andarse placeando por el estado.
En cuanto a si están todos, creo que no, las mujeres son las grandes ausentes en este proceso electoral por la gubernatura tamaulipeca.
Ellas no existen para los partidos, no existen para impulsar candidaturas independientes. Las metieron a fuerza a participar por alcaldías y diputaciones, gracias a una reforma electoral. De otra manera no hubiera ocurrido lo que estamos viendo, que mujeres sin experiencia política son llevadas al matadero electoral, sólo por llamar la atención.
El cinco de junio sabremos la verdad: el grado de compromiso asumido por los partidos para hacer ganar a las mujeres, si no hay 50-50 en alcaldías y diputaciones, seguiremos igual o peor. Porque
resultará que aún con una ley electoral que favorece la equidad, ni aún así ellas están en condiciones paritarias en el campo político.
Entre tanto, ellas, las mujeres triunfadoras, siguen siendo las grandes ausentes en la contienda del 2016.
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