21 enero, 2026

21 enero, 2026

Crónica urbana

´Tarura´en el corazón

Crónica Urbana

Uno de los personajes populares de mi ciudad es «Tarura» el del tamborcito de lámina casi pegado al cuello, entonando en balbuceos el Corrido del Incendio del Mercado Argüelles. Su parada favorita el 9 Hidalgo, frente a la Farmacia Benavides.

Junto a Pablo Barrón y Chucha, integran la trenza de estererotipos de mayor arraigo en la memoria de la ciudad. Delimitan el entorno, son polos atractivos de frecuencia y conforman la visión urbana de Victoria, de los años sesentas a los noventas.

Los personajes populares representan un estado de cosas, niveles de cultura y marginación social.

Desde hace más de veinte años he venido trabajando sobre estos personajes marginales de la ciudad, aquerenciados socialmente siendo focos de frecuencia, es decir, zonas de divertimiento a la manera de los antiguos bufones medievales salidos de la extrema marginación. No es de ninguna manera un desprecio a sus personas, quiero señalar que estos personajes entrañan un ser del pueblo, un estado marginal, una habilita miento pintoresco propio de toda ciudad, llámese Nueva York, México o Monterrey.

Extienden un punto de reunión. Nos indican el crecimiento de la ciudad y su capacidad solidaria, con ellos.

Hace poco leí un libro “La ciudad que nos Inventa”, Crónica de seis siglos, de Héctor de Mauleón, Ediciones Cal y Arena, donde encontré algunos elementos comunes con mis ideas sobre situaciones de los personajes populares. Mis visitas en varias ocasiones en barrios neoyorkinos, me hacen ver que son equidistantes estos personajes en la atención urbana. Algunos trabajan escritores sobre estos aspectos de cómo los personajes crean un entorno, una arquitectura social urbana.

«Tarura» es así, un personaje vivo, merecedor del nombre de una calle, una plaza, con igual dignidad que otros héroes civiles. Como también Pablo Barrón y Chucha. Los inmortalizaré en una obra mural.

Cuando yo sea alcalde abriré una avenida con los nombres de estos personajes queridos por la comunidad.

Nota: La persona que me prometió la fotografía de «Tarura», la estoy esperando.

Nota: No he olvidado para nada la averiguación de mi obra mural “Tablero de Memorias” extraviada en el Instituto Tecnológico de Victoria. Quienes se la llevaron o la destruyeron pasarán por la báscula estética.

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