Desde que comencé a leer el lunes por la mañana la información referente a la liberación del futbolista Alan Pulido se identifican por lo menos cinco versiones según lo publicado en diversos medios: Una, que lo liberaron a sangre y fuego y que en la acción murió un civil. Dos, que fue Alan quien le disparó a uno de sus captores, le quitó su celular y se comunicó a la policía y lo liberaron. Tres, que no hubo intervención de los cuerpos de seguridad, todo lo hizo él. Cuatro, que efectivamente el secuestrado logró liberarse y guiar a los cuerpos de seguridad a donde estaba y la número Cinco, que todo fue un acuerdo entre delincuentes y el gobierno para dejarlo prácticamente solo y que él aprovechara, hablara por teléfono y se le rescatara.
Esta última versión para abonar el camino del candidato del PRI a la gubernatura demostrando que sí se actúa contra los malosos, como les llama Baltazar en su spot.
Esas versiones generaron los tan llevados y traídos memes donde se refleja la desconfianza, el escepticismo acerca de la versión oficial y, sobre todo, el humor de los cibernautas.
Pero más allá de todas esas versiones lo que queda es la sensación de un circo montado ex profeso, de la falta de respeto al propio futbolista y su familia, del desamparo en que se siente la mayoría de los habitantes de esta entidad porque para ser rescatado se requiere ser rico o famoso, o ambas cosas. Lo cual no habla muy bien del despliegue extraordinario que dicen que hicieron, cuando ha habido miles de secuestros donde no hay tal atingencia para responder a las víctimas y sus familiares. Las estadísticas publicadas por el propio gobierno no me dejan mentir.
Hay quien se atreve a apuntar que el futbolista se expuso al andar en una zona minada por grupos delictivos en un auto de lujo, acompañado de su novia y además un poco alcoholizado, pudiera ser, está de vacaciones y salía de una fiesta, tiene derecho a divertirse.
Y además, la aceptación de la procuraduría estatal del control de ciertas áreas de la capital del estado ejercido por grupos delictivos, la pregunta que queda en el aire es si ya saben dónde están, ¿por qué no actúan contra ellos?
Y tengo otra pregunta, ¿dónde quedó el BMW?
Nadie dice qué pasó con el automóvil de Alan.
LOS COLUMNISTAS DE LA CD. DE MÉXICO
Conté cinco columnas dedicadas a Tamaulipas en la edición del lunes del periódico Milenio, todas van duro y a la cabeza contra la deficiente actuación del gobierno priista del estado, hay que recalcarlo, es la verdad. Los columnistas hacen un recuento de los males que aquejan a esta entidad desde hace seis años, dicen, en realidad ya sumamos una década.
Recuerdan el asesinato de Rodolfo Torre y de ahí parten para hacer sus cuentas mochas, sugieren que debe darse la alternancia de partidos y que Acción Nacional debería gobernar la entidad.
Fácil hacer planes en tierras donde no radican, como dice la canción: Para hablar de la huasteca hay que haber nacido allá. Ciro Gómez Leyva en su columna en El Universal dice algo en lo que concuerdo para este 5 de junio: “¿Qué pueden ofrecer el domingo el panista Francisco García Cabeza de Vaca o el priista Baltazar Hinojosa? Nada. Da lo mismo quién gane. Porque en Tamaulipas sigue mandando el crimen. Parece que sólo el talentoso Alan Pulido no lo sabía”.
Penoso y triste, en estos momentos los partidos y sus candidatos están tratando de sacar raja política de todo este barullo y los votantes una vez más a expensas de los humores de personas ajenas a sus intereses ciudadanos.
DAR ASILO
Los legisladores locales aprobaron adecuar la ley a las disposiciones federales para que Tamaulipas sea un estado que brinde asilo político a quien lo requiera, previa investigación de sus antecedentes, claro.
Bien por la iniciativa, ahora veremos quiénes se acogen a esta posibilidad en un sitio donde las condiciones de seguridad no son las mejores. Sin embargo, como somos optimistas esperamos que esta crisis que ya nos dura diez años la superemos y estemos con los brazos abiertos para asilar a quien lo necesita, porque por el momento quienes necesitamos asilo somos nosotros.
Y si no lo cree, pregúntele a Alan Pulido que en cuanto fue liberado optó por alejarse de su terruño con todo y familia, dicen los informes extraoficiales.
Correo electrónico:
derrotero@hotmail.com
Twitter: @derrotero_mx




