CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- El hartazgo de la ciudadanía por los malos gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) causaron su debacle y el triunfo del candidato del Partido Acción Nacional a gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, consideró el director general de Integralia Consultores, Luis Carlos Ugalde Ramírez.
“Se trata de un cambio muy significativo, inédito e histórico seguramente provocado por un voto de castigo a un gobierno de inercia, sin color, que sigue a otros gobiernos, cuyos titulares han sido acusados de presuntos vínculos con el crimen organizado o de corrupción, en el mejor de los casos”, declaró en entrevista exclusiva con EXPRESO.
Los resultados del Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam) confirman que el PAN está en la cúspide del poder político tamaulipeco, al ganar la gubernatura, 26 ayuntamientos, entre ellos Altamira, Reynosa, Ciudad Madero y Nuevo Laredo, y 16 diputaciones de mayoría relativa. Con lo que la alternancia política se dio en los tres órdenes de gobierno en la entidad.
Al respecto, Ugalde Ramírez, quien fue consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE) durante el periodo 2004 a 2007, afirmó que la alta preparación académica del aspirante priista Baltazar Hinojosa Ochoa, no fue suficiente para sobreponerse a la mala marca del instituto político en el que milita y a los exgobernadores, factores que provocaron las cuantiosas derrotas.
Sobre los señalamientos de delitos cometidos por las pasadas administraciones, dijo, el virtual gobernador debe establecer una administración transparente, eficaz, responsable, que investigue y, en caso de comprobarlos, castigue a los responsables de corrupción. “La gente está esperando que haya castigo a los corruptos. Es obvio que en Tamaulipas se esperará y que así será”.
De acuerdo con reportes de la consultora Integralia, la votación de los ciudadanos tamaulipecos fue una de las cinco más altas del país. En 2004, la participación fue de 51.8 por ciento, en 2010 bajó a 44.4 por ciento y ahora se elevó a 56.4 por ciento. Esto representa un millón 257 mil 130 de los dos millones 554 mil del listado nominal.
El especialista en temas electorales, Said Hernández Quintana, aseguró que la diferencia de 15 puntos entre Cabeza de Vaca e Hinojosa Ochoa demuestran un comportamiento tradicional en el electorado local. Los anteriores triunfadores electorales priistas sacaron ventajas de dos dígitos, recordó; ahora los votantes se volcaron por otro partido y aportaron para robustecer el diferencial.
Para Hernández Quintana, el votante tamaulipeco demostró una nueva madurez, pues no se dejó influenciar por la guerra sucia.
“Independientemente de los garrotazos que se dieron en la campaña era evidente que el cambio y la alternancia era impostergable. Este fue el mensaje que mandaron los electores para los próximos gobernantes que sucederán al régimen priista”.
A pregunta expresa sobre si la participación ciudadana en los comicios tamaulipecos seguirá incidiendo en las decisiones del nuevo gobierno, Luis Carlos Ugalde opinó que será difícil debido a que la sociedad civil de la entidad no tiende a involucrarse en los asuntos públicos. En consecuencia, llamó al sector empresarial, los medios de comunicación, las universidades y organizaciones civiles para que empujen a los tamaulipecos a que sean más activos en la vida cotidiana y la exigencia de resultados a los gobiernos.
Para cerrar, el director de Integralia calificó la alternancia política de saludable. A la par, enfatizó, el gabinete que integre el próximo gobernador Francisco García Cabeza de Vaca deberá ser transparente, eficaz y responsable. “Lo que se requiere son políticos profesionales y honestos vengan de donde vengan, si los encuentra en la academia, en el mundo empresarial o en los partidos, porque ahí sigue habiendo políticos profesionales y honestos. Se necesita que gobierne de forma incluyente sin revanchismos pero aplicando la ley”.




