Fueron muchos factores los que intervinieron en la derrota del PRI en Tamaulipas y de ninguna manera se le puede achacar a una persona o situación en particular, las elecciones se ganan sembrando durante años.
En el recuento de los daños, uno de los factores fue una deficiente coordinación de campaña. Todos hicieron lo que quisieron para su lucimiento personal, pero olvidaron que trabajaban para un candidato.
Afanaron para sí mismos, pero nunca para BALTAZAR HINOJOSA OCHOA, en su enorme soberbia se sentían integrantes del próximo gabinete y por eso hacían de todo, menos en trabajar.
Nunca entendieron las necesidades de la campaña y en su burbuja, olvidaron que los votos se ganan en la calle, en las colonias, ejidos y en el corazón de la gente.
Los eventos multitudinarios y foros no garantizan nada, no representan votos, debieron meter orden en el interior de la campaña, y deshacerse de los lastres encumbrados que estaban al frente de su organización y la llevaron al despeñadero.
Tampoco se consideró positivo en la percepción el grupo de Magnolias, un nombre desafortunado de una flor exótica, que debería de haber trabajado en forma paralela con un solo grupo, sin pretender invadir y desplazar otras esferas.
Los factores internos debieron analizarse y cambiarse, pero la soberbia y ceguera de los organizadores influyó en la derrota.
Debió de conformarse un equipo que respondiera a los objetivos del candidato. Faltó romper a tiempo las ataduras que no permitieron avanzar. Decir que hubo traidores y satanizarlos es lo más fácil, pero nunca tuvieron la sagacidad e inteligencia para intuir un panorama de esta naturaleza. Simplemente los cuervos que criaron les picaron los ojos.
Sobre las elecciones, el diputado federal ÉDGAR MELHEM SALINAS, escribió en su muro:
“Siempre lo he dicho y lo sostengo, todos los partidos con sus ideologías son buenos; quienes se equivocan o distorsionan la política son las personas, sus dirigentes o gobernantes».
Cuando, como partido en el gobierno, nos alejamos de la gente, dejamos de atender las demandas diarias de los ciudadanos, cuando no escuchamos al pueblo, la gente castiga con su voto al partido en el poder.
Esto pasó el domingo 5 de junio en varios Estados del país donde el voto mayoritario no favoreció a nuestro partido.
Como priistas tenemos la gran oportunidad de regresar a nuestros orígenes de justicia social, de impulsar gobiernos humanos, sensibles, cercanos a la gente, que sepan escuchar y resolver las demandas básicas de la población.
Felicitó a quienes ganaron en el pasado proceso electoral, y reconozco a quienes no logrando la victoria, dieron una lucha digna y de cara a la gente.
En mi calidad de diputado federal coadyuvaremos en lo que sea necesario para el bienestar y fortalecimiento de Tamaulipas.
Seremos, como bancada, una oposición constructiva y propositiva, pero a la vez crítica y vigilante del ejercicio del gobierno.
Veamos lo positivo de esta etapa histórica, inicia una nueva era para el Estado y una nueva era para el PRI. Una era donde quien participe sea por convicción, por pasión, porque
cree en su partido y su vocación sea el servir de corazón”.
MELHEM manifiesta que el relevo en el CDE del PRI no debe hacerse apresuradamente, un movimiento de esa naturaleza en los tiempos que vivimos debe ser bien consensando y los líderes venideros deben tener la seguridad de que su trabajo será recompensado. Los tiempos y reglas cambian.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
Contacto: patinadero@hotmail.com




