31 diciembre, 2025

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Oposición tricolor

Enroque

La debacle que sufrió el PRI en Tamaulipas y la mayoría de los Estados del país en los que se renovaron los poderes políticos estatales el domingo pasado plantea como necesidad inaplazable, de cara a los próximos comicios municipales, legislativos locales y a la sucesión presidencial del 2018, la reestructuración de los cuadros directivos estatales y nacionales de la agrupación, que ya se cocina.

Los dirigentes que presiden el instituto político y sus sectores y organizaciones son los responsables formales de las derrotas y, por tanto, deben de dejar el puesto a dirigentes más comprometidos con las bases, mejor vistos por la sociedad y menos cuestionados que los actuales.

Los militantes coinciden en que, tras las derrotas, la situación del presidente del CEN, Manlio Fabio Beltrones, es insostenible, lo mismo que la de sus homólogos de las entidades federativas, entre ellos, por supuesto, el tamaulipeco Rafael González Benavides, en las que el tricolor salió con cuentas mochas.

Sin embargo, para que la reorganizción de los cuadros políticos sea eficaz debe de extenderse a los sectores popular, obrero, campesino, femenil, juvenil, así como al Movimiento Territorial y algunos otros membretes. Los pobres resultados que obtuvieron algunos de ellos indican que no cumplieron con las tareas que les fueron asignadas y por tanto deben dejar el lugar a elementos más capacitados.

Incluso en Tampico, en donde el triunfo de Magdalena Peraza Guerra no fue obra del partido ni de sus aliados, sino de las simpatías que la candidata tiene entre los ciudadanos de la sociedad civil. Por cierto, la Maestra impuso una marca priísta a las votaciones ya que llegó a los 68 mil sufragios.

Para muchos, incluso, Magda ganó, a pesar del Revolucionario Institucional y
de algunos personajes del partido que le jugaron las contras. Dejar las cosas igual, como si nada hubiera pasado, sería un error. Como dijera, además, el diputado Heriberto Ruiz Tijerina, en el tricolor se necesitan más soldados y menos generales.

En el PAN, como en el PRI, se requieren también algunos ajustes a los cuerpos directivos. Tiene que aclararse que, no obstante el triunfo de Cabeza de Vaca, las victorias fueron obra de la adversidad y rechazo al priísmo, no producto del trabajo político que realizaron sus dirigencias, además de que varios comités, caso concreto del de Tampico, ya rebasaron el periodo para el que resultaron electos.

Los partidos minoritarios no son la excepción. La raquítica votación que obtuvieron en la pasada elección es suficiente razón para encomendar la dirección de los organismos partidistas a jerarcas menos cuestionados que los actuales, los que, además de ineptos, se exhibieron como paleros y aliados subrepticios del PRI, como el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano.

Los aliados del partido en el poder, Nueva Alianza y Verde Ecologista, tienen igualmente que analizar a fondo si les resultará conveniente seguir unidos al ex partido
de la Revolución o separarse y emprender solos nuevos derroteros.

En los procesos electorales en los que el PRI salió airoso, sus bonos se pusieron a la alza, obtuvieron posiciones y prerrogativas económicas que no habrían obtenido sin la ayuda de los priístas, sin embargo, en la derrota del 5 de junio del aún principal partido político de México, las consecuencias que sufrieron los obligan a reflexionar.

Como se veía venir, por otra parte, el Profesor Javier Ávila Reyes renunció ayer
al cargo de Subdirector de Deportes del municipio, que le asignó el alcalde Gustavo Torres Salinas al inicio de la administración, como premio al trabajo que el profesionista y dirigente del grupo priísta Ciudadanos Auténticos del PRI (CAPRI) realizó durante la campaña
electoral del 2013.

Como es del dominio público, Ávila Reyes abandonó las filas del PRI en protesta por
la designación de la Maestra Peraza Guerra candidata a la presidencia porteña. Según argumentó en su momento, tomó esa determinación porque no estaba de acuerdo en que se premiara con esa distinción a quien había sido alcaldesa de la ciudad con las siglas de otro partido político.

Para concluir, hoy, a 45 años de perpetrada, la matanza de estudiantes del 10 de junio de 1971, ordenada por el gobierno del presidente Echeverría no se olvida.

jlhbip@hotmail.com

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