31 diciembre, 2025

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¡Qué le soplen!

Sol General

Antes de iniciar, habremos de recordar que en 2015, el Gobierno del Estado dueño y administrador del Club de Foot Ball Correcaminos UAT (nombre oficial aunque suene medio pedante), abandonó prácticamente a su suerte a la directiva donde recientemente habían nombrado a Manolo Corcuera Canseco como presidente.

Entiéndase por abandono que una vez concluida la administración anterior, misma que encabezó Francisco Filizola González, los recursos dejaron de fluir como lo hicieron de 2011 a 2015, donde justamente el gobierno invirtió o gastó -según la perspectiva- a manos llenas en un equipo de futbol que a final de cuentas no ganó nada.

Para este 2016, el draft para mala suerte del gobierno y directiva, se celebró justo cuatro días después de las elecciones que el partido oficial perdió por primera vez en la historia de nuestro estado; ¿qué significa?, que las cosas ya no van a ser como estaban acostumbrados.

Y es que hace apenas unos días, su servidor tuvo la oportunidad de platicar con quien hoy es el gobernador que más de 600 mil tamaulipecos eligieron en los pasados comicios del 5 de junio, charla donde abiertamente platicamos del futbol y del Correcaminos.

Como miembro de la planilla a la alcaldía de Victoria, del candidato del PAN, Arturo Soto Alemán, a quien agradezco pública e infinitamente dicho honor, tuve en varias ocasiones la oportunidad de estar en eventos donde acompañamos al entonces candidato, hoy Gobernador electo, Francisco Cabeza de Vaca, pero hubo uno en particular donde pudimos abordar el tema.

Justamente ese día la prensa publicó la intervención del Senador con licencia para que Alejandro Irarragorri, presidente de Orlegi Deportes, invirtiera en la Jaiba Brava del Tampico Madero. En confianza y aún con mis dudas y la noticia fresca, le pregunté si era cierto que tenía algo que ver. «Alejandro es mi amigo y platiqué con él, afortunadamente le quiso entrar y les va a ir bien».

Inmediatamente le respondí con otra pregunta, «¿Y el Corre?», se quedó pensativo y contestó: «Ahí tiene que entrar la iniciativa privada, se ha gastado mucho».

Es aquí donde hacemos un alto y podemos analizar, basándonos en contrataciones, préstamos, nómina, viajes, hospedajes, alimentación, mantenimiento de instalaciones y la remodelación del Estadio Marte R. Gómez, en cinco años el Gobierno del Estado gastó aproximadamente 500 millones de pesos en el equipo de la capital del estado, que en ese mismo lapso ganó un título de liga y perdió las finales de Ascenso 2012, Copa MX 2012 y Clausura 2014. A lo mejor hasta me quedé corto con mi cálculo, pero como siempre lo hemos dicho desde aquí, siempre fue mucha la inversión para tan pocos los resultados.

Tal y como sucedió el año pasado, éste año con mayor razón, Manolo Corcuera y la directiva de Correcaminos llegaron al Draft de Cancún con un presupuesto mínimo o inexistente, debido al interés nulo por su dueño -el gobierno- en seguir gastando en un proyecto que no conoce su futuro.

El regreso de Nicolás Saucedo, la contratación del «Torito» Silva y la llegada de una pléyade de chamacos que va a dirigir Pepe Treviño, generan más incertidumbre que certeza, en un escenario donde el beneficio de la duda quién sabe si sea prudente otorgar.

Al ser el Club Correcaminos uno de los activos que opera el Gobierno del Estado, vía Universidad de Tamaulipas, con una inversión tan alta, importante sería que el equipo de transición empezara lo más pronto posible a involucrarse en el tema.

Por la misma naturaleza, si hablamos que en septiembre u octubre, cuando inicie la nueva administración, representaría una crisis el cambiar de manos en el pleno desarrollo del torneo, es por eso que podríamos decir que en Correcaminos, los vientos de cambio, ¡urge que le soplen!.

@luisdariovera

 

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