22 enero, 2026

22 enero, 2026

Las contradicciones del PRI

Catalejos

El PRI tamaulipeco enfrenta una situación muy compleja, porque su recomposición luego de la debacle sufrida el 5 de junio no depende solamente de sus acciones. El castigo que padecieron sus candidatos en la reciente elección, no fue solamente por lo ocurrido en la entidad durante las últimas dos décadas. Fue también ocasionado por el descontento generalizado de la ciudadanía hacia el gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto

Basta echar un vistazo a los niveles de aprobación del presidente. La corrupción, la inseguridad y las dificultades económicas tienen en la lona a un mandatario que ha demostrado una carencia absoluta de tacto para relacionarse con la población. 

Si bien al interior del PRI en Tamaulipas sobreviven las corrientes políticas más añejas que permiten la existencia de gigantescos dinosaurios (muchos de ellos fueron sorpresivamente elegidos para comandar la campaña más difícil de la historia para ese partido), la verdad es que hay otros grupos que tienen perfectamente identificados los problemas que los llevaron al fracaso. 

Reconocen que al tricolor le urge una renovación; lo dicen abiertamente, llaman a escuchar a la población y atender sus reclamos. 

Están dispuestos a fajarse seis años como opositores, con todo lo que eso implica.

Pero desde las alturas reciben todo menos ayuda. 

Una muestra es lo ocurrido la semana pasada en torno al Sistema Nacional Anticorrupción, en particular a la discusión legislativa sobre las declaraciones “3de3”.

El PRI perdió una oportunidad de oro para demostrar que entendieron el mensaje de la ciudadanía, que reclama transparencia absoluta.

Pero la línea del partido fue clara y optaron por suavizar la ley: aprobaron una versión light en la que los funcionarios no están obligados a hacer públicas sus declaraciones, y en una suerte de venganza, recetaron a los empresarios y todos aquellos que hagan negocios con el gobierno, la obligatoriedad que originalmente era para ellos.

No se esperaba gran cosa de Manuel Cavazos Lerma en el Senado, porque el ex gobernador representa como nadie a ese círculo priísta que le da un insoportable aroma de rancio a ese partido. 

Pero es claro que los diputados federales tamaulipecos sí vivieron días difíciles, marcados por la contradicción. 

Porque un día pedían rendirse al clamor ciudadano, y al otro hacían malabares en sus redes sociales para explicar su voto en San Lázaro contra el espíritu original de la ley “3de3”, promovida por cientos de miles de mexicanos en todo el país.

La etapa que vive el PRI tamaulipeco estará marcada por una lucha constante entre lo viejo y lo nuevo. Pero si a la hora buena, los rupturistas optan por plegarse al mandato cupular, no pasarán de ser una anécdota.

Comentarios: mdominguezf@gmail.com
Twitter: @migueldmz

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