Aunque ‘Los Bernalistas’ no lo querían reconocer, Manlio Fabio Beltrones tenía los días contados en la presidencia nacional del PRI tras la estrepitosa derrota sufrida en las urnas el pasado 5 de junio.
Ayer, finalmente, se cerró el último capítulo de la historia del sonorense al frente del Revolucionario Institucional y, con ello, terminó también el proyecto de buscar la silla de Los Pinos en la elección de 2018.
Con una de las trayectorias más amplias, el ex gobernador de Sonora se perfiló como el hombre indicado para liderar el partido, en un instante en que el presidente Enrique Peña Nieto era vapuleado por dos temas (que ahí siguen y no se van a ir): la Casa Blanca y Ayotzinapa.
Aunque sonó con fuerza la posibilidad de que Aurelio Nuño (ahora secretario de Educación Pública metido en tremendo lío con la CNTE en Oaxaca, movilización que huele a una radical guerrilla) fuera el dirigente tricolor, finalmente Beltrones recibió el aval de quien manda en Los Pinos.
La dirigencia beltronista pudo llevarse el triunfo en Colima, una elección de 2015 que fue invalidada y, por ende, se volvió a jugar en el arranque de 2016. Parecía un buen inicio, pero el pasado 5 de junio el PRI sufrió una dolorosa derrota en siete estados, que incluyó la pérdida de las gubernaturas de Tamaulipas y Veracruz (donde siempre había ejercido el poder).
El ex senador no cumplió siquiera un año en la dirigencia del priismo. Llegó al Comité Ejecutivo Nacional con el perfil de ser prácticamente el único priista capaz de sacar adelante el crucial proceso electoral de 2016.
Sin embargo, como anotó en su momento el reconocido periodista Roberto Rock, de El Universal, era posible que Manlio Fabio Beltrones había recibido una ‘manzana envenenada’, en
vez de una plataforma para ir en pos de la candidatura tricolor presidencial.
El 23 de octubre del año pasado, el columnista del diario de mayor circulación en el país escribió:
‘Un balance inicial parece exhibir que el reclamo de Beltrones para dirigir al partido oficial pudo haber sido premiado con una manzana envenenada’.
Explicó: ‘Si pierde gubernaturas hoy bajo mando priista y no recupera al menos una de las de gobierno opositor, la fiesta de la clase política tradicional priista, que se ve representada en su actual dirigente, será una de las más breves en la historia del nonagenario partido. Y con final más amargo’.
Así sucedió: el final de Beltrones en la presidencia nacional del PRI fue amargo.
La encomienda que recibió el sonorense en agosto del año pasado nunca fue una posibilidad para ir en busca de su sueño o proyecto más anhelado, sino una manzana que representó la tentación del poder, una manzana -como bien apuntó en su momento el destacado periodista Roberto Rock- que estaba envenenada.
REACCION ANTE LA TORMENTA TROPICAL
La administración municipal de Tampico que preside Gustavo Torres Salinas se puso las pilas desde el pasado fin de semana ante la formación de la tormenta tropical que, de acuerdo a la Conagua, impactó ayer por la tarde unos kilómetros al norte de Tuxpan, Veracruz.
En rueda de prensa, el director de Protección Civil del Ayuntamiento porteño, Eduardo Zamorano Riestra, informó que las lluvias ocasionadas por ‘Danielle’ solamente provocaron encharcamientos, los cuales no pasaron ‘a mayores’ debido al buen funcionamiento de canales y cárcamos.
Si bien en la colonia El Cascajal se registró una leve inundación que duró menos de una hora, el problema se generó por la basura que se tira en los canales. Personal de Comapa y de Servicios Públicos resolvió el asunto en poco tiempo.
El responsable de Protección Civil descartó el riesgo de una inundación tras las fuertes lluvias que se registraron en diversos intervalos desde la noche del domingo y durante buena parte del lunes.
Y PARA CERRAR…
La manzana tenía el veneno del pacto -‘El Amasiato’- establecido entre el priista Enrique Peña Nieto y el panista Felipe Calderón, un acuerdo que, según lo programado, conducirá a Los Pinos a la señora Margarita Zavala y, de esa forma, impedir que el izquierdista Andrés Manuel López Obrador se convierta en presidente de México.
Sin embargo, comienzan a surgir preguntas: ¿Las corrientes tradicionales del priismo se van a quedar quietas ante la virtual entrega del poder presidencial? ¿Acaso Beltrones y los suyos -que no son pocos- serán simples observadores de la sucesión pactada por el tecnocrático PRIAN?
El panorama político de México luce más nublado que ayer lunes en tierras jaibas. ¡Agárrese el que pueda!




