Ayer que anduvimos por la ciudad capital de Tamaulipas visitamos el Congreso del Estado atendiendo la invitación del titular de prensa, licenciado José Luis Castillo y escuchábamos a algunos compañeros del gremio que nos comentaban que tanto los integrantes de los gobiernos saliente y entrante se preparan, el primero a entregar la estafeta y los segundos a recibirla, razón por la cual se percibe un trabajo de fondo entre ambos equipos que los mantiene sumamente ocupados en sus respectivas tareas y hasta ese día todo marchaba bastante bien pues hay buena disposición de parte de los que llegan y de los que se van, por lo tanto el cambio se dará sin problema alguno y dentro de un marco institucional.
A propósito y sobre el tema preguntábamos si el presidente Peña Nieto asistiría como invitado de honor al cambio de poderes pero se nos informaba que aún no había nada en este sentido aunque existía la posibilidad de contar con su presencia.
Lo mismo ocurría entre los cuarenta y tres municipios donde los que salen y entran se dan la mano y se ponen de acuerdo para que el cambio sea un ejemplo político de buen entendimiento y madurez pues por una parte los que se van preparan a conciencia su salida y los que llegan vienen con ganas de trabajar sin perder tiempo en dimes y diretes, pues el sano propósito es superar la obra de su antecesor y trabajar desde el primer día a favor de quienes serán sus gobernados a partir de octubre.
En fin así están las cosas hasta hoy.
Por lo que al pueblo de mis mayores se refiere José Pablo Valadez Hernández hace otro tanto y junto con su equipo de trabajo están laborando a todo lo que da para que el cambio sea de lo mejor y el propósito que le anima, como última obra de altura, es dejar el mayor número de calles pavimentadas como bien se puede observar, lo que me recuerda que José Pablo cuando llegó a la esquina del poder aterrizó desde un principio arreglando calles de algunas colonias, atendiendo a la gente y buscando el bienestar de sus gobernados. Así principió y así termina.
El ejemplo más notorio es el boulevar, nuestro principal acceso al pueblo, mismo que hoy registra una mejoría al cien por ciento que hasta gusto da transitar por él y los más contentos son los que viven en su entorno toda vez que el valor predial de la propiedad se incrementa y lo mismo ocurre con las calles Ignacio Zaragoza, Guerrero, Álvaro Obregón y Otras, sin olvidar algunas colonias y ejidos que presentan una gran mejoría.
En fin podemos decir que Pavis como su esposa Angélica están cerrando su gobierno con broche de oro y esto les dará el gusto de sentarse a sus anchas en las bancas de la plaza y ser saludados con el sombrero en la mano.
Lo anterior me recuerda que al nuevo gobierno municipal le esperan grandes tareas por realizar y una de estas es poner en servicio el predio adjunto al panteón pues algunos informes recibidos nos hacen saber que años hace se encuentra embargado como sucede también con el terreno donde se ubica el actual basurero, pues por una razón u otra aún no están legalizados y creo ha llegado el momento de ponerle Jorge al niño. Salvo que exista una razón de peso por la cual no se han regularizado.
Pero además sería conveniente que el gobierno que viene y será encabezado por el C. P Héctor de la Torre Valenzuela procure instalar una refresquería en el kiosco, toda vez que nuestras familias como nuestra juventud no tienen un lugar donde reunirse en sana camaradería para disfrutar los fines de semana, pero también y aunque es asunto de la Secretaría de Seguridad Pública nos hace falta una policía municipal que realice sus rondines de vigilancia diaria pues desconocemos las razones por las cuales este cuerpo policial se encuentra ausente desde hace seis años. En fin quedan en el tintero otras propuestas sociales pero esperamos que por lo pronto las mencionadas sean incluidas en el plan de trabajo del próximo gobierno pues las políticas quedaron atrás y hoy solo resta ver positivamente el futuro.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.




