* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.
Pues ya le digo. Considerando las circunstancias, el supremo gobierno está en la necesidad de adoptar medidas de alto impacto no sólo por salud de la república y sus instituciones sino como forma de reconquistar terreno rumbo a las elecciones del 2018. En este sentido una de las acciones bien podría ser el cambio de titulares de las principales dependencias.
No es la primera vez que en este espacio se aborda el tema que ahora se recicla después de la catástrofe electoral sufrida por el PRI. Digamos que el asunto pasa a calidad de urgente justo por la pérdida de confianza en el sistema o a sus personeros que no es lo mismo pero es igual.
Usted dirá que algunos de los más importantes funcionarios han laborado con el Presidente desde que era gobernador del Estado de México y no parece tan fácil que los despida así hayan sido factores del “mal humor social” que el propio EPN descubrió no hace mucho tiempo. Tiene razón aunque ahora mismo está en juego más que la amistad, séase la permanencia de la clase política en los puestos de mando y todo lo que sigue.
El escribidor opina que llegó el momento de otorgar soberana sacudida al gabinete federal al menos para atraer la atención ganando tiempo y espacio en el objetivo de fortalecer al tricolor. Si es que todavía hay tiempo, si no pssss no. Y es que lo que viene no es un juego, por el contrario, es el reto más significativo para el partido en el poder cuya confianza le resultó negada el 5 de junio entre otras cosas, por su incapacidad y escándalos al canto que mostraron la parte dura de la impunidad, dicho sea sin que parezca “albur”.
De manera que despedir a unos cuantos bien vale la pena antes de que la situación se torne más grave. Por cierto este domingo durante una manifestación gigantesca de apoyo al magisterio disidente, López Obrador exhortó al actual régimen para que el cambio de poderes en el 2018 se realice en forma pacífica como primer paso para iniciar la reconstrucción del país.
Por supuesto “El Peje” está seguro de ganar las elecciones frente a un sistema “que ha hecho de su casa un patíbulo”…y deje que el sector médico está en pié de lucha presintiendo que más pronto que tarde esto se convertirá en conflicto de enormes proporciones. No olvidéis que el médico igual que el maestro, incluso el cura, siguen siendo líderes naturales de la comunidad. Y “ya entraos en gastos” recordad que hasta la jerarquía católica tiene cuentas por cobrar al supremo gobierno.
Se impone entonces un cambio de actitud oficial. Ni cómo negar que los problemas políticos se han agravado, que la reforma educativa no pasa de ser una provocación con serios daño laborales para los trabajadores del ramo, que la transparencia en las tareas de gobierno siguen siendo una utopía, que las finanzas públicas están colapsadas, que la inseguridad es la tragedia más recurrente en las familias de cualquier nivel, que los derechos humanos violentados son el pan nuestro de cada día y que por lo mismo, México se encuentra en virtual estado de sitio.
Tomando todo lo anterior y algo más, bueno sería que desde la cúpula del poder se actuara a favor de la estabilidad social y política dando las gracias a quienes no han sido congruentes con su promesa de procurar el bien de la nación. Usted saque sus conclusiones sobre aquellos que deben hacerse a un lado permitiendo que la patria transite por la ancha alameda de la paz y el bienestar. Dicho de otro modo: “mucho ayuda el que no estorba”. Ojalá y en la mera cúpula lo entiendan antes de que sea demasiado tarde.
EL HAMBRE, NEGOCIO POLÍTICO
Durante las últimas semanas en los medios de comunicación más caros se ha registrado enorme despliegue publicitario a favor de Sedesol federal y por consecuencia en beneficio de su titular José Antonio Meade Kuribreña. Sucedió por ejemplo en la final de la copa “América” de fútbol entre los equipos representativos de Chile y Argentina. En este caso uno supone que el costo de la propaganda debió superar las limosnas alimenticias entregadas a mexicanos que no encontraron más salida que cobijar su desgracia en el gobierno.
Los estrategas de tal publicidad refieren las bondades de la dependencia, gracias a la cual “ahora miles de familias ya no padecen hambre”. En principio suena como si el funcionario en cuestión estuviera convertido en el gran hacendado de los tiempos porfiristas cuya generosidad hacía posible la sobrevivencia de las familias víctimas de la injusticia social, ¡claro!, sin quitarles el pié del cuello.
Pero como bien sabéis, todo tiene su razón de ser. Y es que el aristócrata Meade observando el desgaste que afecta a sus adversarios en la carrera por la candidatura presidencial utiliza lo que debiera ser noble y desinteresada misión en provecho personal. Bueno sería que la “representación popular” contuviera los afanes del funcionario y de otros que andan en lo mismo sin importar que al país ya se lo llevó “San Cuilmas de los palotes”.
MÁS RECORTES, MÁS POBREZA
El gobierno federal acaba de anunciar más recortes al presupuesto quesque anticipándose a los efectos de la separación del Reino Unido de la Unión Europea cuando por aquellos andurriales tardará varios años en cuantificarse dicha decisión. El asunto es que el presupuesto se adelgaza en perjuicio ¿sabe de qué?. ¡Claro!, de la educación, salud y el campo.
Por mera coincidencia a las escuelas de Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Tabasco no llegarán más recursos. Por otra parte imagine lo que sucederá con la salud pública, y en cuanto al campo mejor ni hablar.
Total que las autoridades “ven la tempestad y no se hincan”, como diría el ranchero.
Y hasta la próxima.




