El gobernador electo lo sabe, porque en sus recorridos lo palpó, porque fue el tema central de su campaña, porque dominó su discurso, porque los números no mienten, el principal problema de Tamaulipas es la inseguridad y la percepción de esta que tenemos los que vivimos aquí.
Así es mis queridos boes, nada de lo que haga Francisco Javier García Cabeza de Vaca tendrá efecto de aprobación como lo sería que los niveles de seguridad mejoraran, por lo que tendrá que abocarse al tema y sobre todo a los resultados.
A partir del 1 de octubre los discursos van a tener que llegar apoyados por acciones, por reconocimientos, por respuestas oportunas.
Y es que seguro que Cabeza de Vaca y los suyos ya vieron también los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI en la que los números indican que por Tamaulipas todos tenemos miedo, o casi todos.
El dato más revelador de la encuesta dice que más de 9 de cada 10 ciudadanos de estas tierras siente que vivir en Tamaulipas es inseguro; es decir, que creen que por el simple hecho de estar en la entidad les puede pasar algo.
Eso visto en términos coloquiales indica que estamos en niveles de miedo colectivo, paranoia colectiva pues.
De hecho, los números negativos se replican en lo que se refiere a la seguridad de los hogares en Tamaulipas, es decir, que tampoco en sus propias casas los cuerudos se sienten con la seguridad que desean.
Aunque baja el porcentaje del miedo, no para presumir, en el renglón de la seguridad en las áreas de trabajo el 58 por ciento señaló que percibe inseguridad.
Y lo que se esperaba luego de los primeros factores resultantes: el 88 por ciento tiene miedo de caminar por las calles de sus barrios.
Habría que decir que buena parte de esas respuestas más que a hechos concretos, deben obedecer a la influencia de redes sociales y alarma generada por los propios medios de comunicación, porque si bien es cierto hay aún muchas zonas de la entidad con hartos problemas de eventos de alto impacto, también lo es que no estamos en los niveles del 2010.
Pasa, creo, que es más difícil bajar la percepción negativa que dejaron los hechos en los peores momentos de inseguridad de Tamaulipas que vender la idea de que se ha mejorado en el tema.
Sobre todo porque en el 2010 las redes sociales no estaban tan masificadas como ocurre ahora.
Sea como fuere, será tarea de Cabeza de Vaca y las que serán sus policías estatales, en conjunto con las corporaciones federales procurar que los hechos violentos vayan a la baja y logren que la percepción de más seguridad también lo haga.
Pero hablaba de la encuesta del INEGI y hay datos importantes que pueden señalarse, como el hecho de que en la zona sur de Tamaulipas si se percibe más seguridad.
No lo estoy inventando, el resultado indica que en Tampico dicha percepción mejoró en 17 por ciento.
Es decir que durante el mes de marzo el 79.2 por ciento de la población consideraba que era inseguro vivir en esta zona y para junio sólo el 62 por ciento de la población lo consideraba así.
Y ha sido evidente que en la zona conurbada los eventos de balaceras y otros que tienen mayor impacto sobre los ciudadanos en general han bajado notablemente en los últimos meses.
También sobre el tema, ayer el gobernador Egidio Torre Cantú reveló que los policías federales que coadyuvaban en las tareas de seguridad en el Estado habían sido llamados a operativos en otras entidades. Se espera, comentó, que pronto puedan estar de regreso y que mientras se cuenta con el apoyo de las demás corporaciones locales y federales para hacer frente a la inseguridad.
Ahí también se requerirá de la astucia de Cabeza de Vaca para lograr buena coordinación con la autoridad federal, no tendría que tener problemas luego de que ha sido presidente de la comisión de Marina del Senado y su trato con los mandos castrenses fue muy cercano.
Con los números del INEGI con el cambio de gobierno y el panorama actual, a los tamaulipecos no nos resta más que confiar en lo que viene, seguir apoyando al gobierno actual y colaborar al interior de nuestros hogares para prevenir el flagelo.
Lety: Una manita con el agua…
Ayer la administración municipal de Matamoros implementó un programa de descuentos especiales y facilidades de pago a quienes tienen adeudos con la Junta de Agua y Drenaje, con el fin de apoyar la economía de los habitantes de ese municipio.
La propia Lety Salazar se hizo presente en el edificio Mundo Nuevo donde atendió de manera personal y firmó convenios de regularización y otorgó descuentos sobre los recibos del agua.
Para hoy Lety estará en tres escuelas a las que llevará beneficios: en la primaria del Ejido Longoreño inaugurará una aula, luego en un kínder del fraccionamiento Lomas de San Juan arrancará la construcción de un comedor y más tarde una techumbre en la colonia Abelardo de la Torre.
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