WASHINGTON, EUA.- En el último día de la Convención Nacional Republicana, Ivanka Trump, la hija del nominado del partido, pronunció un discurso ataviada con un vestido rosado de su propia línea.
En su intervención prometió que su padre revolucionaría el apoyo a las madres trabajadores.
«Las política que permiten a las mujeres con niños prosperan no deben ser novedosas, deben ser la norma», declaró.
Ivanka, de 34 años, ha construido su marca personal en torno a esa causa, con la publicación de un libro, «Las mujeres que trabajan», y llevar esa propuesta a la campaña presidencial de su padre.
Sin embargo, la empresa que diseña su línea de ropa, incluyendo la prenda que usó en Cleveland, no ofrece a sus trabajadoras un sólo día pagado por baja por maternidad, de acuerdo con el diario The Washington Post.
Mientras Ivanka pronunciaba su discurso, una diseñadora de moda de G-III Apparel Group la observaba desde casa en Nueva York y rodaba sus ojos.
La empleada, de casi cuatro años de antigüedad y una republicana registrada que pidió el anonimato ante el temor de perder su trabajo, contó que se embarazó el año pasado y que no podía creerlo cuando se enteró que la compañía únicamente permitía 12 semanas de licencia por maternidad sin goce de sueldo, el mínimo legal para los empleadores con más de 50 trabajadores.
Por ello, tuvo que utilizar sus días de vacaciones, acabarse sus ahorros y depender de los ingresos de su marido cuando dio a luz.
«Es lo suficientemente difícil emocionalmente volver al trabajo justo después de tener al bebé. Pero saber que se regresa a una empresa que no valora tu decisión de convertirte en una mamá lo hace más difícil aún», contó la diseñadora, que trabaja para otra marca en el G-III.
La hija mayor de Donald Trump firmó un acuerdo de licencia con G-III en 2012, concediendo a la compañía derechos para diseñar y distribuir su línea de ropa, incluyendo vestidos, trajes y jeans.
Por ese entonces, Ivanka lanzó un comunicado en el que afirmaba que G-III se distinguía como un socio de confianza para algunas de las marcas más finas y visibles del mundo.
«Estamos seguros de que comparten nuestra visión para el futuro de nuestra marca y negocio y esperamos una asociación larga y exitosa», escribió.
En julio, Sammy Aaron, vicepresidente de G-III, contó a Forbes que Trump está muy involucrada, en una dosis semanal, en los procesos de diseño.
Sin embargo, la política de la compañía rompe con la posición pública de Ivanka de cómo deben tratar las compañías a las madres trabajadoras.
Pese a que la compañía no respondió a solicitudes de entrevista al Post, cinco empleadas y ex empleadas contaron que no contaron con un permiso por maternidad pagado.
Una de ellas, inclusive, proporcionó un documento que presentó como «los beneficios de trabajar para G-III».
Entre esos beneficios destaca una licencia médica familiar, a la que se puede acceder tras un año de trabajar en la empresa y que consiste en hasta 12 semanas de licencia sin pago en concordancia con las leyes federales.
Un representante de la marca Ivanka Trump -la compañía de 12 empleados de Ivanka, calificada como el mejor lugar para las mujeres que trabajan- señaló que la empresa ofrece ocho semanas de pagadas de maternidad a las nuevas madres.




