Uno por uno, algunos liquidando el total, otros en abonos, los ex regidores tampiqueños ya comenzaron a pagar sus préstamos.
El primero en presentarse, como todos lo saben, fue Julián Zorrilla Estrada, quien liquidó, de un jalón, los 516 mil pesos de adeudo (tuvo que vender alguna que otra ‘cosita’ para ya no estar en el ojo del huracán -era lo mejor-).
Otro que ya se presentó a finiquitar el préstamo que había contraído en calidad de regidor del trienio anterior, fue el cetemista Jorge Arturo Robles de León. También pagó toda su deuda: 45 mil pesos.
La lideresa priista de la zona norte y, en específico, de la colonia Revolución Verde, Doña Rufina García Ramírez, también se presentó a liquidar su préstamo, el cual ascendía a 39 mil 660 pesos.
Afirman que otra lideresa priista, la ex regidora Xóchitl Reséndez Guerrero hizo lo propio: pagó los 55 mil pesos que había solicitado prestados.
Quienes ya dieron sus abonos, con la promesa de liquidar sus deudas con el Ayuntamiento de Tampico lo más pronto posible, son las ex regidoras Dorely Meza Reyes, priista, y Claudia Rosas Marín, integrante del PANAL.
Dorely Meza, que se desempeñó como secretaria general del PRI en tierras jaibas durante varios años, ya pagó una parte de los 345 mil pesos que adeuda. Prometió pagar ‘de a poquito’, pero constante.
El caso de Claudia Rosas Marín es el mismo: ya comenzó a pagar en abonos. Se comenta que se encuentra en la misma situación la ex regidora priista e integrante del Movimiento Territorial, Margarita Juárez Paz, cuyo préstamo ascendió a 197 mil pesos.
Los que todavía no aportan, pero ya se reportaron con el área de finanzas del Ayuntamiento porteño son los ex regidores panistas Aura Giovanni Del Angel Serna y Alfredo Gallegos Neri, quienes adeudan, 81 mil pesos y 222 mil pesos, respectivamente. Lo bueno es que ya dieron señales de vida. Eso es positivo.
‘La bomba’ que estalló en la sesión de Cabildo de Tampico del pasado 30 de noviembre generó múltiples comentarios en los medios tradicionales y en las redes sociales, pero sobre todo sirvió para que los ex regidores pasaran a pagar sus adeudos con la administración municipal.
Veremos en cuánto tiempo más liquidan sus adeudos los ex regidores jaibos.
EL HIJO DE UN EX GOBERNADOR CON ‘EL PEJE’
Américo Villarreal Anaya, hijo del ex gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra, otorgó su apoyo al proyecto político de Andrés Manuel López Obrador.
En su reciente visita a Ciudad Victoria, ‘El Peje’ recibió el respaldo del hijo del ex mandatario estatal, además de que apareció junto a él, Lalo Gattas, ex candidato del PRI a diputado local.
El virtual candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se refirió en muy buenos términos del ex gobernador Américo Villarreal Guerra.
‘Fue uno de los mejores técnicos de México, de los mejores en el conocimiento de la política hidráulica del país’, dijo AMLO sobre el político priista que gobernó el estado en el periodo 1987-1993.
Con el abierto apoyo de Américo Villarreal Anaya al proyecto de López Obrador, habría que preguntarle a Mónica Villarreal Anaya, actual directora del Instituto de la Mujer en Tampico si ella también se va del PRI para apoyar a ‘El Peje’.
Ella fue candidata priista a la diputación local por el distrito 22, que comprende la zona sur de la ciudad de las jaibas, en la pasada contienda electoral del 5 de junio. Como todos saben, cayó derrotada ante los vientos del cambio.
¿Se imaginan a Mónica Villarreal como militante de Morena? Podría ser… se sabe que la funcionaria municipal fue ‘saboteada’ de muchas formas por ciertas ‘damitas’ que toman o tomaban decisiones en el comité local del Revolucionario Institucional.
Y PARA CERRAR…
Dicen los que saben que el dichoso cuadro solicitado por un alto e influyente funcionario de la pasada administración municipal porteña a un reconocido pintor se quedó en eso: en una mera solicitud.
En otras palabras, nunca se contrataron los servicios del artista, cuya idea era plasmar la historia de Tampico en tres escenas, algo así como el
pasado, el presente y el futuro.
Por tanto, el cuadro nunca se pintó. Dicen que la obra nunca se pidió por su alto costo: 500 mil pesos.




