* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.
El supremo gobierno está en vías de concretar “el triunfo” de su candidato a gobernador en el estado de México. Ello sucederá este miércoles cuando se conozcan las cifras oficiales. De esta forma cubrirá la primera etapa de su impresionante y costosísima cruzada contra MORENA y su líder Andrés Manuel López Obrador.
El triunfalismo observado en todas las instancias del tricolor tiene como objetivo disminuir las expectativas de la auténtica izquierda en cuanto a conquistar el Palacio Nacional. Ya sabéis que se trata más que nada de un impacto mediático que ha de mantener el tiempo que resta al día de las elecciones presidenciales y aún más allá.
El asunto es que ahora todo el poder del estado (¿todavía maaas?), se enfocará hacia AMLO quien a pesar de la presunta derrota de Delfina Gómez en el Edomex, le siguen favoreciendo las encuestas rumbo al 018. Y esto es justo lo que no soporta el sistema “enriquecido” ahora con la traición del PRD y sus bruj@s encabezados por Alejandra Barrales.
Ahora bien, como resultado del posicionamiento del líder de MORENA queda claro que si hoy fueran las elecciones no habría más triunfador que el tabasqueño. Mientras la aceptación del régimen tricolor sigue en caída libre, tanto que probablemente para los próximos tiempos electorales no alcancen los dígitos negativos para calificarlo. Así “de tan pior anda”. Y ni modo que sea invento.
Lo anterior permite suponer (y casi, casi asegurar), que quien resulte candidato del PRI a la presidencia sin duda será derrotado. Y eso lo sabe el ejecutivo federal dado que las evidencias las encuentra a la vuelta de cada gira y en cualquier estado. Entonces, ¿para quién trabaja el supremo gobierno?. Por supuesto para el PAN y sus aliados que como Alejandra Barrales ya se ven, mínimo, como secretarios de estado o mejor dicho, como
depredadores del patrimonio social. Ya ve que a esta mujerona también tiene gusto por los departamentos de lujo en Miami.
De manera que el PRI no ganará en el 018, pero realiza el trabajo sucio para que sus aliados asciendan al poder. Sea que triunfando la derecha en esa extraña mezcla con la izquierda en descomposición representada por el PRD, el supremo gobierno asegura su pase de abordar hacia la impunidad,
que no es poca cosa si entendemos que persistirá la simulación, el compadrazgo y todo lo que va en contra de la transparencia política y administrativa. Es decir, la corrupción que pareciera es lo único que al sistema importa con todo y que ya no sabe qué hacer con tantas de su creaturas bajo sospecha.
Quedamos en que el supremo gobierno “trabaja” para el PAN y sus aliados porque les es preferible “malos por conocidos que buenos por conocer”, como diría mi sagrada abue, y con mayor razón si el objetivo de AMLO y MORENA es reconstruir la república dando a las instituciones un sentido humano, de justicia y democrático. ¡Ah, bruto!.
Autonomía y algo más…
La reciente designación de un contralor externo para la UAT por parte del congreso local ha despertado cierta polémica.
¿Se trata de una intervención oficial o solo es un complemento burocrático sin mayor interés que apoyar las tareas de la máxima casa de estudios?.
Habrá que analizar con seriedad porque el término “autonomía” no se refiere exclusivamente a lo material cuando parte de la formación abierta y sin ataduras ideológicas de los alumnos para lo cual se requiere libertad absoluta de cátedra. Esto último implica también la capacidad de autogobierno en todos los sentidos, incluido desde luego el aspecto económico y patrimonial.
No quisiéramos creer que lo hecho ahora por el congreso de Tamaulipas sea una regresión que merezca la atención nacional o traiga consecuencias no deseadas.
Sería muy lastimoso que la lucha estudiantil por la autonomía fuera minimizada a un acuerdo legislativo.
No olvidemos que la UAT tiene sus propias instancias de gobierno las cuales se rigen por el mandato mayoritario de la comunidad estudiantil y magisterial además del cuerpo rectoral.
En fín…




