Nadie en su sano juicio podría poner en tela de duda la extraordinaria labor humanitaria y caritativa que realiza la Casa del Migrante de la Diócesis de Matamoros a favor de los inmigrantes mexicanos que son deportados de los Estados Unidos por esta frontera, cubriendo muchas veces vacíos de la autoridad competente: El Instituto Nacional de Inmigración (INM) que en Matamoros se distingue por la opacidad y la falta de transparencia, como cortina para cubrir sus ineficiencia.
Ante las amenazas del presidente de los Estados Donald Trump de iniciar su Gobierno expulsando a miles de mexicanos indocumentados, los primeros en salir al auxilio de los deportados mexicanos fueron los encargados de la Casa del Migrante, mientras que la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Inmigración lo hacían con buenos deseos y propósitos, presumiendo programas que en los hechos nunca funcionaron.
Fue el trabajo periodístico de los diferentes medios de comunicación que dieron cuenta de las acciones humanitarias de la Casa del Migrante al recibir a los deportados mexicanos en la era Trump ante el abandono total del Instituto Nacional de Inmigración, que tiene sus oficinas a 200 metros del puente Nuevo como una fortaleza privada, cuando debería ser publica.
Los mexicanos deportados eran recibidos en el puente Nuevo por elementos del Grupo Beta en algunos casos y en otros nadie los recibía quedando a la deriva, encontrando siempre la mano amiga de la Casa del Migrante, para ayudarlos a regresar a sus hogares.
Después de varios meses, finalmente la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Inmigración presionados por la sociedad y las organizaciones sociales no tuvieron más remedio que cumplir con una parte de su responsabilidad y empezaron a documentar a los inmigrantes, entregándoles un jugo, dos naranjas y un lonche y permitieron que autoridades del sector salud también los asistieran.
Los funcionarios del INM consintieron al principio que los reporteros de la fuente pudieran tomar gráficas y hasta hacer entrevistas, para lucirse de que estaban cumpliendo ahora si con su trabajo.
Eso fue flor de un día. El INM volvió a encerrarse y no permitir el acceso de la prensa. ¿Que esconden los funcionarios del Instituto? ¿A que le temen sus autoridades?
Desde el mes de mayo se conoció que hubo un fuerte enfrentamiento entre las autoridades del Grupo Beta y los funcionarios del INM de Matamoros por motivos que se desconocen.
En este mes de julio la situación ya hizo crisis porque el INM también se ha distanciado del personal de la Casa del Migrante, a quienes les ha cerrado la puerta y les niegan toda información que les permita hacer su labor humanitaria, porque aparentemente los ven como enemigos y no como sus aliados para ayudar a los mexicanos deportados.
Vuelvo a preguntar: ¿A que le temen las autoridades del INM en Matamoros? ¿Que esconden dentro de sus instalaciones que son una fortaleza impenetrable?
Sería muy bueno que la Casa del Migrante de Matamoros hiciera la denuncia de los hechos directamente al Director General del INM y también al Secretario de Gobernación, preguntándoles también: ¿Que esconden sus subalternos en Matamoros? ¿Que negocios sucios están encubriendo o haciendo con los inmigrantes los funcionarios de Matamoros?
PICADILLO…….La Secretaría de Salud se comprometió a que en una semana todas las clínicas y hospitales tendrán cubierto cuando menos el 95 por ciento de los medicamentos que forman en cuadro básico. Que bueno que así sea porque no es justo que los pacientes tengan que estar comprando las medicinas y lo más grave que se ponga en riesgo su salud…….El Alcalde, Jesús de la Garza Díaz del Guante pondrá en marcha hoy obras de pavimentación en la colonia Campestre del Río 1.




