Sin líder, sin dinero público que desviar, ni programas que manejar con tintes electorales, Tamaulipas no resulta muy atractivo para los grandes operadores cuerudos del PRI, dispersos por el territorio nacional, echados por el gobierno de Egidio Torre Cantú y cobijados por los gobernadores amigos de Eugenio Hernández Flores.
Así es mis queridos boes, aún cuando hace unos días el PRI estatal intentó lanzar una señal de fortaleza en su consejo en Victoria, la realidad es que a esos personajes que operaban los “carros completos” podrían definitivamente no estar para la elección del 2018, dejando a su suerte al partido al que Egidio y los suyos se niegan a dejar de mangonear.
Me refiero a gente como Ricardo Gamundi por ejemplo, el mismo que como dirigente estatal del tricolor se daba el lujo de poner hasta candidatos en los partidos de oposición, arrasar elecciones y corromper hasta al más honesto.
Por entonces, en los tiempos de gloria de Eugenio Hernández Flores, había dinero para aventar para arriba, para ‘maicear’ a candidatos a la gubernatura de otros colores y todo lo que fuera necesario.
Pero Gamundi cayó en la desgracia política local con la muerte de Rodolfo Torre Cantú, porque algunas versiones lo convirtieron en sospechoso a los ojos del ex gobernador, fue sacado a patadas de Tamaulipas y se refugió en la CDMX donde le dieron cobijo en el PRI nacional, anduvo estudiando en España y dando cursos de ‘transa electoral’ por otros lares.
Manuel Muñoz Cano, otro de los operadores estrella del PRI de Tamaulipas, coordinador de la campaña de Rodolfo, se fue a Chiapas tras el desprecio de Egidio Torre, lo hizo con todo su equipo, algunos como los Araujo, los Cruz y demás siguen en la Selva Lacandona, porque el gober de allá sí contrató sus servicios.
Otro puñado de tamaulipecos que operaban para la causa tricolor local andan en San Luis, muchos de ellos se han anotado triunfos para ese partido en tierras potosinas, aunque añoran hacer lo propio en Tamaulipas donde el sexenio pasado apestaban.
Así por ese estilo, hay operadores tamaulipecos en el Estado de México, otros fueron a morder el polvo en Colima, algunos fueron parte de la trampa de Riquelme y los Moreira en Coahuila y bastantes andan en Quintana Roo, despedidos porque acabó el gobierno priista, pero se quedaron en el paraíso a gastar los millones que obtuvieron con Roberto Borge.
Insisto, no se ve que tengan muchas ganas de volver a Tamaulipas en apoyo del PRI, porque ahora no habrá con qué operar.
Gamundi y el resto sabe que los vales del ITAVU que traficaban las lideresas tricolores ya no estarán a su disposición, entiende que el manejo discrecional de miles de becas ya no servirá para premiar los favores electorales al tricolor, debe reconocer que ya no hay lana para las miles de despensas que entregaban los suyos ‘con los atentos saludos del candidato’, aunque fueran las que se pagaban con los recursos de la SEDESOL estatal.
Los operadores del PRI que se fueron, seguro saben que si regresan, no habrá dinero para pagarle a los dirigentes del Partido Verde, el PANAL, PES y Movimiento Ciudadano para que les sirva de esquiroles.
Y tampoco habrá Secretaría General de Gobierno que funcione como arma política para apaciguar al que se les quiera poner a las patadas, como antes
ocurría.
Pero además, los Gamundi, saben que toda la maquinaria de lideresas, seccionales, modulares y demás, esperarían a que como antes llegue la quincena y acercarse a la General de Gobierno a cobrar o a alguna dependencia estatal o federal, donde recibían sueldo como aviadoras.
Esas lideresas, hoy abandonadas por el PRI, o ya dieron color con el PAN o están bien enojadas con los tricolores y difícilmente volverán al acarreo, al armado de las casas amigas, a la gestión de dádivas para que los candidatos de siempre ganen.
Es decir, los viejos, los grandes operadores del PRI de las glorias pasadas ganaban a la fácil, con cañonazos de lana, con favores que hoy definitivamente no podrían ofrecer y así no es antojable entrarle a la chamba, por eso creo que muchos se quedarán fuera de las fronteras de Tamaulipas, al menos por los próximos cinco años.
Matamoros por más recursos…
Jesús De la Garza Díaz del Guante, alcalde de Matamoros, anda picando piedra, en busca de dinero para hacer las obras que necesita ese municipio.
En días recientes, comentó, se reunió con el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, ante quien planteó la necesidad de financiar proyectos indispensables para el desarrollo de Matamoros.
Dijo que también se reunió con los titulares de Desarrollo Urbano y la de Obras Públicas del Estado ante los que promovió por ejemplo el rescate del estero Oaxaca, lo que aseguró fue bien recibido por los funcionarios.
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