CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Unos 160 a 180 millones de pesos genera para la delincuencia anualmente el robo y venta de combustible solamente en Tamaulipas, de acuerdo con el promedio de tomas clandestinas localizadas en los últimos años y el promedio de 24 mil 500 litros (dos camiones cisterna) por asalto, de acuerdo con datos revelados por Petróleos Mexicanos.
Pero en declaraciones del Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, a Bloomberg, revela como pérdidas para la empresa productiva nacional, entre 780 y mil millones de dólares, y que requiere un enfoque holístico para resolver el problema que ha ido en crecimiento.
E dato manejado por el Secretario de Hacienda, llevaría la cifra negra de pérdidas en Tamaulipas a unos 800 millones de pesos, lo que hablaría de unos 100 millones de litros robados y no 10.6 millones, como se estima, al multiplicar el promedio robado pro toma por los 7 a 8 pesos litros, en que cotiza el combustible robado al mayoreo.
Según el reporte de tomas clandestinas de petróleos mexicanos, de las poco más de cinco mil localizadas en todo el país durante el primer semestre del año, 619 o el 12 por ciento se ubicaron en ductos dentro del estado de Tamaulipas, lo que representa un aumento de más de cien por ciento con respecto a 2016.
La misma Empresa Productiva Nacional, informa que de seis mil 873 ordeñas descubiertas durante todo 2016, fueron 942, el 13 por ciento, fueron localizadas en Tamaulipas, la mayor parte entre los ductos que corren entre las refinerías de Ciudad Madero, Tamaulipas y Cadereyta, Nuevo León.
Según varias fuentes, como las declaraciones a la prensa de Procuraduría General de la Republica y de procuradurías estatales, el combustible robado se vende al mayoreo en unos siete a ocho pesos y se compra en 10 o 12.
El total de 24 mil litros por 942 tomas localizadas y un máximo de ocho pesos el litro llevaría la suma a 180 millones de pesos, aunque de llegar las cifras de pérdidas a lo declarado por el secretario de Hacienda, se tendría que pensar en que este delito es cuatro veces más grande de lo que se revela en los datos oficiales.
Un experto en seguridad en Nuevo León, aseguró que mientras no se establezca la línea del dinero del combustible robado y no se investigue a los trabajadores de Pemex que por sus cargos puedan dar aviso de los momentos en que se bombea gasolina o diésel, el delito seguirá existiendo.
El problema de la venta ilegal de combustible no es nuevo en Tamaulipas ni en el país y al menos lleva 15 años como un tema central que se ha debatido incluso en los congresos locales.,
En abril de 2003 los diputados al Congreso de Tamaulipas de las fracciones del PRI, PAN, PRD y PT, exigieron perseguir la venta de combustible ilegal, pero diferenciasr (sic) “el delito que cometen los pequeños ladrones, con el que cometen los establecimientos y los funcionarios de PEMEX.”
Por años la versión del Gobierno de Tamaulipas fue que el combustible vendido en el mercado negro provenía de contrabando desde Estados Unidos, lo que nunca fue probado, y cuando el dirigente estatal del PRD, Miguel Ángel Almaraz Maldonado, y José Raúl Zertuche González, líder de la corriente Nueva Izquierda,
fueron detenidos el 31 de marzo de 2009 por la Policía Federal se aceptó que el combustible provenía de ductos de Pemex.
La cantidad de gasolina robada, conforme a las ventas internas de las superintendencias de Pemex en Tamaulipas que, cubren la entidad y los municipios cercanos de Nuevo León, Coahuila, Veracruz y San Luis Potosí, muestran que en esta zona se vende un litro de gasolina robada por cada 100 litros de origen lícito.
De acuerdo con los datos de la correduría financiera Bloomberg, México es el país que más litros por habitante consume y uno de los que mayor cantidad de
gases con efecto de invernadero arroja al medio ambiente, desde las llamadas fuentes móviles o vehículos automotores.
Al dividir las ventas internas de Pemex en las superintendencias comerciales en la entidad, restando el 10 por ciento que va a otras entidades, y comparando
con el gasto promedio por habitante en gasolina, resulta que al menos 200 mililitros de los aproximadamente 3.9 litros por vehículo que consumen diario en la entidad tienen un origen ilícito.
El mercado negro del combustible en México es factible debido a que en promedio un trabajador mexicano gasta el 3.4 por ciento de sus ingresos totales en
gasolina, pero este porcentaje llega a triplicarse cuando se habla de personas que ganan menos de cinco salarios mínimos, es decir, siete de cada 10 asalariados.




