*El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.
Los consejeros del INE encabezados por Lorenzo Córdova (quien de “lorenzo” no tiene nada), acordaron entregar a los partidos 6 mil setecientos ochenta y ocho millones pesos a ejercer el próximo año. Si consideramos que en el 2015 (elecciones legislativas federales) recibieron 5 mil trescientos cincuenta y seis millones está claro que para el 018 hay un incremento sustancial e inmerecido.
Desde luego existen argumentos oficiales para justificar el desorbitado e inútil gasto entre los que no se menciona la participación democrática de las mayorías ni la garantía del voto real y efectivo, mucho menos el facilitar la movilización hacia los puntos receptores de sufragios. Nada de eso porque la razón de primerísima importancia esgrimida es “evitar la intervención de fuerzas extrañas al proceso”. Y ya sabemos lo que esto significa en un país como México donde hasta las elecciones presidenciales parecieran amenazadas por la ilegalidad.
Usted dirá que no sería la primera vez y está en lo justo, sin embargo hasta ahora se reconoce a un rival indeseable, lo cual por otra parte ratifica que el combate a la inseguridad ha servido para maldita la cosa.
De manera que la burocracia política se declara lista para gastarse el próximo año los miles de millones de pesos señalados los que seguramente serán autorizados por la Cámara de Diputados tomando en cuenta que los partidos son los más interesados en disponer del dinero público mediante la impunidad acostumbrada.
Cierto es que el INE cuenta con una comisión que revisa y aprueba en su caso los gastos de partidos y candidatos sin embargo como que en este sentido el
criterio no es parejo. Al menos no lo es ante la opinión pública bajo “la supongancia” de que existen formas y maneras de justificar erogaciones. Y ni cómo negar que los políticos mexicas están doctorados en esta clase de simulaciones.
De otra forma los cargos de elección no tendrían la demanda observada ni la rebatinga que alcanza alto grado de cinismo y desvergüenza por no llamarle escasa madre.
El asunto es que “la clase política” se repartirá 6 mil setecientos ochenta y ocho millones de pesos. Y entre los más favorecidos figuran, ¡por supuesto!, PRI (1 mil 700 millones), PAN (1 mil 281 millones) y PRD (774 millones), Verde Ecologista (578 millones). Por ahí aparece “Encuentro Social” que todavía no sabemos de dónde salió sin embargo recibirá 400 millones nada más “por hacer bulto” al igual que los verdes.
Estará de acuerdo con el columnista en que es dinero perdido porque ya sabemos que cualquier clase de propaganda se irá a la basura y buena parte del mismo inflará los bolsillos de “gandallas” acostumbrados a jugar las contras a la mentada “transparencia”.
Y volvemos a la pregunta de siempre, ¿para qué jijos sirven los políticos aparte de dificultar la existencia de los mexicas?. Y deje que hasta les pagamos para que nos hodan. Con todo respeto el escribidor llamaría a esto “masoquismo inducido”. Aquí es donde entra Hacienda con su implacable persecución y feroz hostigamiento contra los contribuyentes que no tienen más remedio que sufrir las consecuencias de una corrupción institucionalizada por una clase política “educada” para robar. Y ni modo que sea invento. (Desearía emplear un término diferente a “robar” pero no encuentro otro más adecuado. Han de disculpar).
El mensaje del profe Rigoberto
Al inicio del ciclo escolar queda claro cuál es el papel del magisterio en Tamaulipas gracias a que el dirigente Rigoberto Guevara Vázquez ha situado a sus compañeros en el lugar exacto de su importancia. No se trata de un enfrentamiento que a nadie beneficiaría, pero si de establecer que el nuevo modelo educativo ha de responder a las circunstancias sociales donde el maestro sigue siendo líder natural, es decir, insustituible.
Y es que no habrá reforma ni intenciones burocráticas que cambien el sentido histórico de quienes desde el aula son realmente útiles a la comunidad. Es un asunto de conciencia donde el maestro está comprometido con su vocación y desde luego con quienes son materia de su realización, es decir sus alumnos y el entorno social.
Hay que entender, el maestro no es profesional que va en busca de sueldos o compensaciones inmerecidas cuando su preocupación es de mayor importancia y nobleza más profunda. Se trata de enseñar, lo cual no está contenido en ningún decreto, sino en la conjugación del alma entre alumnos, maestros y sociedad que no es cualquier cosa.
Este ciclo escolar podrá ser diferente en cuanto a metodología concebida y trazada desde una computadora por funcionarios robotizados y por lo mismo difícil de entender y aplicar entre marginación y pobreza. Método que de ninguna manera suplantará el compromiso moral de enseñar con dignidad en cualquier terreno. De esto no hay duda. Este es el valor del mensaje que Rigoberto Guevara Vázquez ha reiterado al inicio de esta nueva etapa a nombre de sus compañeros del SNTE.
Sucede que
Se fue Juan Nava Baltierrez, un símbolo en el periodismo gráfico…de los buenos, de los que dejan huella. Por los que vale la pena llorar. El gremio está de luto. Ojalá y su obra sea reconocida pero sobre todo que los jóvenes que inician en el oficio la comprendan, éste será el mejor homenaje.
Y hasta la próxima.




