Las tribus del Partido de la Revolución Democrática de Tamaulipas están en pie de guerra y ya libran las primeras batallas en los tribunales.
Así se observa en los acuerdos y resoluciones tomados en el expediente TE-RDC-17/2017 atendido por el Tribunal Electoral tamaulipeco.
Aunque resultó improcedente el recurso de defensa de derechos políticos electorales interpuesto por el ex diputado local Juan Manuel Rodríguez Nieto y por Denya Verenice Murillo Domínguez, el Tribunal Electoral del Estado de Tamaulipas reencauzó el litigio y le dio 10 días a la Comisión Nacional del PRD para que analice y resuelva la queja que plantea la inmediata renovación del comité estatal del sol azteca.
El plazo fijado corre a partir del pasado viernes 15 de diciembre, cuando por unanimidad de votos de los magistrados que integran el Pleno del Tribunal Electoral de Tamaulipas resolvió que era improcedente el recurso interpuesto por los dos militantes perredistas, pero consideró que era ‘procedente reencauzarlo como recurso de queja contra órgano’ y, por tanto, resulta ser de la competencia de la Comisión Nacional del PRD.
Los magistrados no pudieron resolver la petición del par de miembros perredistas debido a que no cumplieron con el denominado ‘principio de definitividad’, es decir, toda queja en contra de un partido político, presentada por alguno de sus militantes, debe pasar, primero, por las instancias de la organización partidista a fin de encontrar respuesta o justicia.
Si los militantes mantienen su inconformidad con la resolución de los órganos internos del partido político, es entonces cuando pueden recurrir a los tribunales electorales, en este caso el Tribunal Electoral del Estado de Tamaulipas.
Lo que sucedió con Juan Manuel Rodríguez Nieto y Denya Verenice Murillo Domínguez es que se fueron ‘directo’ a los tribunales y se ‘brincaron’ las instancias perredistas. Es por ello, que los magistrados reencauzan el trámite… y estarían en espera de una resolución en las instancias nacionales del sol azteca.
Juan Manuel Rodríguez Nieto y Denya Verenice Murillo presentaron el pasado 24 de noviembre su recurso que, en esencia, pide la renovación inmediata de la presidencia y de la secretaría general del comité estatal del PRD, debido a que la actual dirigencia ya cumplió con el periodo para la que fue electa.
Como se sabe, la presidencia de la Revolución Democrática en Tamaulipas es ocupada por Alberto Sánchez Neri, integrante, a su vez, de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), grupo dominante, virtualmente hegemónico, hasta el momento, en el estado.
No obstante, en la revuelta y confusa escena política, las cosas cambian: IDN es un grupo que se ha quedado ‘huérfano’ en el escenario nacional del PRD ya que antes era encabezada por René Bejarano y Dolores Padierna, quienes, de manera sorpresiva, abandonaron las filas perredistas en este año para irse a los brazos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Es evidente, por tanto, que IDN ha perdido fuerza, ha quedado a la deriva en el panorama nacional y, ahora, en un instante clave, cuando el 2018 está a la vuelta de la esquina, sus adversarios en la entidad se aprestan a acorralarla, a poner contra las cuerdas a Izquierda Democrática Nacional.
En ese contexto, Alberto Sánchez Neri sabe, lo ha expresado, que ya cumplió con el plazo para el que fue electo por Consejo.
Incluso, el presidente estatal del PRD ya estaba considerando su salida, por lo que habría que ver la decisión que tome en los días por venir, más allá de que la Comisión Nacional del sol azteca debe resolver el recurso reencauzado por el Tribunal Electoral de Tamaulipas.
Sin embargo, es evidente que las tribus perredistas ya se encuentran en pie de guerra dentro del contexto del proceso electoral del próximo año, cuando se dispute no sólo la presidencia de la república, sino las dos senadurías, las nueve diputaciones federales y las 43 presidencias municipales.
En tierras tamaulipecas, ‘las tribus’ que se oponen al grupo dominante, IDN, decidieron sumar fuerzas. En esa lógica están Foro Nuevo Sol, Galileos, Nueva Izquierda y… Alternativa Democrática Nacional (ADN), la corriente que parece tomar mayor fuerza en las nuevas circunstancias que existen en el estado.
Veremos qué sucede de aquí a la Navidad con el comité estatal del PRD, pero está claro que la guerra de las tribus ya comenzó… y las primeras batallas pasan por los tribunales.
¿Una posada sin clase política?
Rara, muy rara, sumamente extraña la Posada ofrecida ayer por el comité municipal del PRI en Tampico.
¿Por qué fue muy rara? Porque no asistió la clase política estatal o local del partido tricolor.
Un día antes, como contraste, Sergio Guajardo Maldonado, presidente estatal del PRI, sí estuvo en las posadas de los comités de Altamira y Ciudad Madero. ¿Por qué no asistió a la de Tampico?
Tampoco estuvieron en el festejo navideño priista porteño los integrantes del anterior comité, ni tampoco los ex aspirantes o ex candidatos a puestos de elección popular. Raro, muy raro.
Por supuesto, la noticia fue que Magdalena Peraza Guerra sí estuvo presente en la posada del priismo tampiqueño. Ella llegó acompañada de la diputada federal Paloma Guillén Vicente. La alcaldesa y la legisladora encabezaron la rifa de regalos a la militancia, a la estructura.
Y para cerrar…
Emilio Pozo González se perfila para ser el candidato del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a la diputación federal por el Octavo Distrito, con cabecera en Tampico.
Recuerden que el Partido Verde y el PRI no van juntos en la elección de senadores y diputados federales en Tamaulipas. Así que cada quien deberá ir por sus propios votos en la contienda por el Congreso.




