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Columnas: Confesionario

Autodestrucción…

/ 16 de abril, 2018 / POR Melitón garcía de la rosa

Es cierto que Francisco Javier García Cabeza de Vaca y el PAN echaron al PRI del poder en Tamaulipas el 2016; pero es más cierto aún que la autodestrucción de dicho instituto comenzó entonces, cuando sus ‘líderes’ escondieron la cabeza y propiciaron el éxodo, hacia Morena y el propio blanquiazul; este 1 de julio los tricolores podrían consumar su suicidio político estatal.

Así es mis queridos boes, ya lo he comentado aquí, ya lo han dicho otros en sus análisis: Baltazar Hinojosa, el primer priista en Tamaulipas que pierde una elección para la gubernatura, no estuvo a la altura de la derrota, pero tampoco los ex gobernadores, los senadores, sus diputados y los ex dirigentes, buena parte de ellos mostraron su verdadero rostro y optaron por la traición y ya se alistan para darle a su ex partido la estocada final.

Y es que casi para donde volteemos en Tamaulipas, el rostro del chacal ejecutor del ‘sentenciado’ PRI tiene rostro de ex tricolor, porque militó en sus filas, porque disfrutó de las miles de cuando a ese partido en el Estado se le consideraba invencible, recibió miles o millones en pagos por favores, obras, comisiones, súper sueldos, fue parte pues esa clase dominante que por casi 90 años mandó, se dividió la comarca cuál botín de guerra.

Si quieren comenzamos en Nuevo Laredo, donde los del PRI pudieran aspirado a dar la pelea con Daniel Peña al PAN de Enrique Rivas y pelearle la alcaldía, pero se les atravesó otro ex priista Ramón Garza Barrios para dividir el voto y dejarlos sin posibilidades, eso sin contar con que hasta Elíseo Castillo quien se supone es el lider del ex partidazo ahí ya está midiéndose el uniforme panista qué dicen pronto estrenará en público.

De ahí a Reynosa donde Maki Ortiz respira con tranquilidad ante las zancadillas entre los del PRI y solo tiene que ponerle atención a José Ramón Gómez, porque Serapio Cantú, el ex alcalde priista está poco menos que solo.

Neto Robinson, será el encargado de anotar el epitafio en la lápida del PRI en Reynosa, luego de que con todo y su estructura emigrara al PAN y los dejará sin posibilidades de pelear siquiera por el segundo lugar.

Por Matamoros los enterradores también serán tricolores, el muerto ya está escogido y es de los mismos, las últimas paladas de tierra las echarán: Daniel Sampayo que si bien no milita, ya está bien puesto para la causa de Carlos García, el candidato del PAN.

Colaboran en el entierro personajes como Victor García que de la dirigencia tricolor pasó a candidato a regidor por MORENA y anoten en la lista de la traiciones a los ‘líderes’ sindicales como a Don Jesús Mendoza del que decir ‘entregado’ es poco con la causa albiazul.

Si el PRI muere en Victoria, igual será un fratricidio, porque la capital ha sido tal vez el epicentro de las traiciones: Lalo Gattas al que todos recordamos como el eterno junior priista, hoy va por la alcaldía vía Morena, Mario Arizpe de apellido ‘ilustre’ en el viejo PRI hace lo propio pero por el Verde, Nayma Karina Balkierema ex de la misma filia va de independiente y con todos ellos ex dirigentes como Felipe Garza enmorenado que podrían descarrilar el proyecto de reelección de Oscar Almaraz y apoyar sin querer o queriendo a ahora empanizado Xicoténcatl Uresti.

En la zona sur lo mismo, Tampico es el puerto de las traiciones: Lalo Hernández, casi todo en el PRI, hoy es uno de los principales promotores de Jesús Chucho Nader del PAN, Rosa Muela harto beneficiaría del régimen priista va por Morena, Olga Sosa aún es candidata pluri del PES, Emilio Pozo se fue con los verdes por una diputación, Alejandro Acevedo ex dirigente tricolor anda igual con los falsos ecologistas del estado.

Es decir; el PRI de Tampico está prácticamente desmantelado, por lo que si la maestra Magdalena Peraza Guerra logra la reelección más que un monumento habría que ponerle una catedral con su nombre.

En Madero Erasmo González que pudo haber sido candidato del PRI a la alcaldía de fue a Morena, lo que le complica a Julio César Barrientos dar la pelea.

El caso de Altamira ya lo conocemos también, buena parte del equipo que busca la reelección de Alma Laura Amparán es de origen tricolor, aunque ellos desde la elección pasada se decantaron hacia el PAN.

Es decir en general, la que parece una derrota anunciada para el PRI, que se alista incluso a quedar en el tercer lugar en el Estado, será en buena medida a consecuencia de sus propios ex militantes. 

Esos militantes a los que Baltazar y compañía abandonaron, dejaron a la deriva y a los que Morena y PAN prometieron aunque fuera un espacio en alguna nómina nomás ganando el 1 de julio y con eso tuvieron, la última prueba para acceder a los beneficios en la fiesta panista es: enterrar definitivamente al PRI.

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