En marzo y en diciembre pasado he escrito acerca de la problemática del agua que tanto aqueja a Victoria, en las dos columnas la conclusión era clara; hace falta una visión a mediano plazo para saber hacia dónde llevar a la COMAPA y así resolver de manera definitiva y con sustentabilidad la problemática tan seria que tenemos.
Hace dos meses veíamos al Gerente de la COMAPA anunciar con mucha honestidad y esfuerzo por parte del organismo algunas acciones para mitigar la falta de agua entre ellas un programa para asignar 5,000 tinacos en las zonas más afectadas y la gestión del pozo de la peregrina con Gobierno del Estado (litigio que lleva años y en gestión por diferentes administraciones), el acuerdo con la Maquiladora Nien Hsing para que use agua tratada (proyecto a 6 meses), 18 pipas para el traslado del vital liquido, obras de interconexión del acuaférico y un programa de regularización en los recibos de agua para los meses de abril y mayo ( los cuales curiosamente coinciden con la contienda electoral).
Después de ver dicho programa y en pleno calor de mayo, sabemos que estas soluciones no van a resolver la problemática tan grave que tenemos, al contrario la resentiremos más en los meses que vienen.
Esta semana que pasó, dos diputados federales anunciaron una inversión federal y el gobierno municipal también está dispuesto a hacer una inversión para ese proyecto, que desde hace años esta en la COMAPA, el cual implica un control con macromedidores y micromedidores para conocer la cantidad de agua consumida por algunos sectores de la ciudad y así poder tener una mejor gestión del agua además de ubicar las principales fugas o tomas clandestinas del agua.
Hay quienes consideran que con esta inversión se soluciona la problemática de agua que tenemos, lamentablemente no es así.
Victoria ocupa 2 mil 100 litros por segundo apróximadamente y hoy solamente entran a nuestra red de agua potable un aproximado de mil cuatrocientos litros por segundo. Esto debido a los más de 5 años consecutivos que hemos tenido de estiaje y a la sobre explotación de nuestros mantos acuíferos. Ejemplo de esto es la cantidad de litros por segundo que daban los Pozos del Norte y la Peñita, comparado con lo que dan ahora.
Hoy hay una idea, una propuesta, que solucionaría nuestra problemática de manera definitiva y que tiene sentido porque lo que ocupa Victoria efectivamente es agua y la tenemos en la Presa Vicente Guerrero. Requerimos de la Segunda Linea del Acueducto y con eso podemos resolver la problemática de falta de agua en el mediano plazo que hoy nos aqueja. Es una inversión considerable pero Victoria lo vale. Digamos SÍ AL ACUEDUCTO.




