“En cuanto a la protesta de mujeres, no es coincidencia que en los medios de comunicación y columnistas a modo, el tema fuera explotado con tanta exageración que hacían suponer una rebelión contra el gobierno, cuando en realidad se trató de exigencias de género, similares a las registradas en buena parte del mundo”
Los conservadores deben anotarse una derrota más. Estos cobardes siguen apostando a la violencia como vía para desestabilizar al supremo gobierno y así lograr la caída de AMLO.
Lo dijo una de las encapuchadas en el programa de Carmen Aristegui. Sea donde menos se esperaba, como si la polémica conductora hiciera el juego a quienes, en el anterior sexenio, la satanizaron y enjuiciaron con todo el rigor y rencor de que es capaz la mentalidad reaccionaria.
Durante la marcha del domingo pasado, la provocación jugó importante papel, no obstante que la protesta tuvo objetivos más relacionados con la justicia y el respeto de género, que con el uso de la fuerza que como siempre, apareció bajo el rostro cubierto, es decir, en el anonimato que invoca impunidad.
“Infiltrados”, llaman a estos grupos. Nadie los convoca pero ahí están, dispuestos a ensuciar cualquier manifestación por limpia y honorable que sea.
Agreden, insultan, humillan y atentan contra la propiedad privada, dado que lo importante es crear terror social. Y se ensañan, como con la mujer policía a quien quemaron el rostro cuando lanzaron “bombas molotov”, a las puertas del palacio nacional.
Los adversarios de la Cuarta Transformación, no se detienen ante nada. La memoria histórica registra hechos verdaderamente vergonzosos que incluyen crímenes de los héroes más sobresalientes de la patria, desde Moctezuma, Cuauhtémoc, Hidalgo, Morelos, Guerrero, Madero, Pino Suárez, Belisario Domínguez, Zapata, Villa, etc.
Más reciente, recordéis al “analista” al servicio del neoliberalismo, quien insinuó la muerte de AMLO como única forma de evitar su ascenso a la presidencia de la república. Para fortuna no se le hizo y eso lo debe enfermar más.
Lo cierto es que el domingo pasado los violentos fracasaron una vez más.
En este sentido, faltaría que en próximos eventos, sean expulsados y expuestos al repudio de quienes con honestidad y franqueza, ejercen su derecho a manifestarse, sin presiones ni límites, tal cual lo refiere la Constitución General.
El columnista, al igual que muchos mexicas, no tiene duda que tales grupos delincuenciales son contratados por quienes están interesados en que al gobierno y al país les vaya mal.
Y ya sabemos que las razones no son otras que la pérdida de los privilegios del pasado, que mucho tienen que ver con fabulosos negocios, como la construcción del aeropuerto en Texcoco y otros, que ahora sabemos, fueron fuente inagotable de corrupción.
En cuanto a la protesta de mujeres, no es coincidencia que en los medios de comunicación y columnistas a modo, el tema fuera explotado con tanta exageración que hacían suponer una rebelión contra el gobierno, cuando en realidad se trató de exigencias de género, similares a las registradas en buena parte del mundo.
Sin embargo, los colectivos convocantes dejaron en claro que no iban contra AMLO ni su gobierno, sino contra la impunidad derivada de extrañas actitudes de ciertos integrantes del poder judicial.
Además, claro, contra investigaciones relacionadas con crímenes de odio, donde ciertamente la Fiscalía general en ocasiones también crea dudas.
Protestas lícitas y dignas de respaldo que nada tienen que ver con la estrategia provocadora de los reaccionarios, siempre dispuestos a destruir lo que se antepone al enriquecimiento brutal que disfrutaron, bajo la complacencia de funcionarios y políticos igual, o peor de inmorales.
Y no les importa el daño causado. Igual agreden a la UNAM y destruyen el patrimonio que pertenece a todos. En este caso, lamentablemente las autoridades no actúan en consecuencia, porque los grupos internos tienen sus propios intereses amparados en la autonomía.
También buscan poder, pa´, decirlo pronto.
Por ejemplo, ¿Cómo es posible que el ex rector José Narro Robles, padrino del actual sea distinguido militante del PRI?. (Enrique Graue Wiechers cumple su segundo periodo que culminará en noviembre del 2023 en medio de protestas y reclamos).
También agreden al Politécnico Nacional que al igual de la Máxima casa de estudios, (esta sí en verdad), son íconos de conquistas sociales.
Solo que este lunes en el IPN, algunos violentos fueron detenidos y han de responder por los daños causados al atacar el edificio de la dirección general…ojalá y denuncien a sus patrocinadores.
Aquí perrrrmítame recordar que el tamaulipeco Diódoro Guerra Rodríguez, siendo director de la institución, fue calificado como uno de los más tolerantes del “porrismo”. Y es que al parecer, no le quedaba otro remedio.
LA ENGAÑOSA INFORMACIÓN
La violencia entonces, es reaccionaria. Siempre lo ha sido y es utilizada de diversas formas.
Este lunes y según los medios de la derecha, parecía que México estaba al borde de la quiebra total. La Bolsa Mexicana de Valores se desplomaba, al igual que todas las del mundo, el petróleo perdía alrededor del 25 por ciento de su precio, en tanto el dólar rebasaba los veinte pesos. (Olvidaron que en el sexenio anterior, alguna vez alcanzó los 24 pesos).
Ahora culpan al supremo gobierno tendenciosamente, cuando todos sabemos que la economía nacional depende de la internacional. Eso lo conocen hasta los párvulos de guardería, en cambio los adversarios de la 4T lo celebraron como el mejor de sus triunfos
¡Haga usted el recabrón favor!.
Por su parte AMLO optimista, apostó a la recuperación pronta, en base a la fortaleza de la moneda mexicana, una de las mejor valoradas en los últimos meses. Y en efecto, sucede que al menos cuando se escribía esta columneja, tanto la BMV, como el petróleo, cerraban a la alza, en tanto el peso resistía la guerra comercial entre la OPEP y occidente.
El peso sufre, pero vendrán tiempos mejores.
Los conservadores pretenden engañar, como si los mexicas no supieran que el país está inmerso en la globalización capitalista, influida a la vez, por hechos y fenómenos inesperados, como la aparición y desarrollo del coronavirus, al igual que la decisión de la OPEP de incrementar la producción y bajar los precios del petróleo.
Sea que además del miedo al coronavirus, la humanidad debe padecer los estragos que deja el sistema capitalista que al final, solo significa mayor pobreza social.
SUCEDE QUE
Cada vez es más evidente la división interna en el PAN tamaulipeco. Es la lucha por el presente y el futuro, donde destacan cuando menos cuatro grupos severamente confrontados, tanto que las diferencias trascienden a la opinión pública sin pudor ni recato, aunque con la fuerza de los intereses que están en juego, y donde también se tejen y deshacen “alianzas”, como si se tratara de cualquier partida de dominó…los enemigos del PAN están adentro.
Y ni modo que sea invento.
Y hasta la próxima.




