12 enero, 2026

12 enero, 2026

N.R.D.A.

CATALEJOS / MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES

Metidos de lleno en la pepena política, los partidos, alianzas, aspirantes, y demás interesados en la próxima elección, recogen cualquier desecho por el camino y suman a su equipo a quien sea con tal de hacer montón.
No se han dado cuenta del momento político que vive el país, ni han notado que la ciudadanía -más empoderada que nunca- vomita a los tránsfugas políticos, y sobre todo, rechaza a quienes echaron a perder la oportunidad que les dieron en algún momento.
Pero la buena memoria que le sobra a los votantes, les falta a algunos de los que están en preparación para saltar a la cancha política el año siguiente.
Quizás el más claro ejemplo de esta peligrosa tendencia sea la estrategia morenista de abrir sus puertas de par en par.
Con la premisa de admitir a políticos de todas las corrientes políticas con tal de asegurar más votos, el Movimiento de Regeneración Nacional admitió en sus filas a priístas, panistas e izquierdistas de muy dudosa procedencia.
La conformación de su bancada en la actual Legislatura es una muestra clarísima de ello. Gracias a esa política sin filtros, fue posible la llegada de las dos diputadas que en sus primeros minutos como legisladoras se brincaron a la bancada panista.
O la irrupción de personajes como la diputada Cassandra de los Santos, que ha destacado más por su agresión a una periodista, que por cualquier aportación parlamentaria.
Los mismos aspirantes a la candidatura de Morena tendrían que pensar en sacudirse a varios “aliados” que restan más de lo que suman.
Y no son los únicos.
O de qué otra forma puede entenderse la incorporación de Andrés Zorrilla a Movimiento Ciudadano, particularmente al proyecto que encabeza Arturo Diez Gutiérrez.
El partido que intenta convertirse en la tercera alternativa electoral, recluta sin ningún rubor a un ex alcalde multiseñalado por la Auditoría Superior de la Federación, que hasta hace unos meses hacía campaña por Acción Nacional, en favor de Jaime Turrubiates.
¿A qué juega este “Movimiento Ciudadano”, que un día busca perfiles en la sociedad civil, y al otro recurre a los mismos cartuchos quemados de siempre?
En constante riesgo de incurrir en estos desvaríos políticos está el movimiento Todos por Tamaulipas que apoya a César Verástegui como su abanderado para la próxima elección.
Creado precisamente con la filosofía de privilegiar las alianzas con simpatizantes y militantes de todos los partidos políticos, parece que comprendieron rápido que los límites son necesarios.
Por eso, supongo, decidieron que no era buena idea permitir el acercamiento que intentó Xicoténcatl González y lo que queda de su equipo.
Entre más lejos esté el ex alcalde victorense menos daño hace, habrán pensado y con mucha razón.
Como en el caso de TxT con Xico, reservarse el derecho de admisión sería una práctica muy sana para los partidos políticos y sus aspirantes de cara a un proceso electoral tan importante como el que viene.
Es verdad que cada voto cuenta, pero aliarse con cualquiera no debería ser la apuesta.
Más vale solo que mal acompañado, reza la sabiduría popular que, en estos casos, regala consejos muy apropiados.

POR MIGUEL DOMÍNGUEZ FLORES

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS