ALTAMIRA, TAMAULIPAS.- Un bebé de un año se quedó atorado en una silla mientras jugaba en una colonia de Altamira.
Los padres tuvieron que pedir el apoyo de las corporaciones de rescate a través del 911, lo que generó la movilización de las autoridades.
Los hechos ocurrieron la noche del martes en el fraccionamiento Los Olivos y fueron los Bomberos Voluntarios de Tamaulipas a cargo del comandante, Salvador Vargas los que se encargaron de hacer el rescate del menor.
Se informó que el bebé jugaba con sus hermanos y se introdujo entre los tubulares de la silla, sin embargo ya no pudo salir, ni los papás hallaron la forma de sacarlo.
El accidente se registró a las 21:30 horas y después de realizar algunas maniobras, los bomberos voluntarios lograron sacar la cabeza del niño que resultó ileso, solo se asustó.
Elementos de la Dirección de Protección Civil, exhortaron a los papás para que estén al pendiente de los niños, que no los dejen solos y evitar un accidente de mayores magnitudes.
Con base en datos de las agrupaciones de rescate, los accidentes de menores en los hogares aumentan en los períodos vacacionales.
Por Óscar Figueroa
La Razón




