En el juego sucesorio de Tamaulipas, en el que se renovarán las 43 Presidencias Municipales, una veintena de diputaciones locales y poco más de media docena de posiciones federales, además de dos senadurías, la evaluación que los ciudadanos han hecho de las autoridades es un elemento que va a contar mucho.
Las decisiones que los tamaulipecos del norte, centro y sur del estado tomen será con base en la percepción generada por la actuación de los Alcaldes, del gobernador y del propio Presidente de la República. Y aunque hay quienes dicen que habrá nuevamente votos en cascada -usualmente movidos por la emoción y no por la razón-, en Tamaulipas habrá casos en los que la diferencia la harán la actuación de las autoridades más cercanas a los ciudadanos, hablando en términos territoriales.
Por eso cobra importancia saber que hay distintas mediciones hechas por empresas dedicadas a elaborar estudios de opinión y a hacer mediciones sobre la calificación de los ciudadanos sobre el desempeño de los Alcaldes o gobernadores tanto del oficialismo como de la oposición. Esos ejercicios permiten tener una idea sobre el rumbo que llevan los municipios y entidades y ayudan a conocer el humor social.
Tanto para los servidores públicos como para los partidos que diseñan estrategias de cara al proceso electoral de 2024, conocer los números, los porcentajes de aprobación, la percepción de seguridad y las expectativas de desarrollo son vitales en sus planteamientos.
Y aunque cada campaña es distinta y en el ánimo de los votantes influirán diversos factores como el candidato o candidata, su posicionamiento y popularidad, el trabajo territorial previo, sus posibilidades de asegurar un gobierno eficaz o de garantizar la continuación de lo que se ha hecho bien, es en la buena calificación que tengan los Presidentes Municipales en donde recaerá buena parte de esa responsabilidad.
Por eso, tanto en Morena como en el PAN, el PRI, el PRD y Movimiento Ciudadano se han puesto a observar el comportamiento del humor social y a comparar las mediciones que se han venido haciendo desde hace tiempo, sobre la percepción que la gente tiene de sus Alcaldes y Alcaldesas en Tamaulipas, especialmente.
Eso es lo que han estado viendo quienes van a tomar las decisiones de proponer candidatas y candidatos a las Alcaldías y diputaciones locales o federales, sea para buscar la reelección o para renovarlos cuadros políticos actuales.
Los estudios que se hagan sobre aprobación ciudadana van a pesar más que las encuestas en los casos de Reynosa, en donde a pesar de todo Carlos Peña Ortíz resiste los embates de cabecistas y de morenistas que lo ven como un rival al que tienen que descarrilar a como dé lugar. Olvidan que hacer que se dividan y pierdan esa ciudad sería un suicidio político.
También está Nuevo Laredo, en donde no hay que buscarle mucho para darse cuenta de que Carmen Lilia Canturosas Villarreal tendría que ser la carta fuerte de Morena, porque el grupo que la respalda ha mantenido el control político y ha sido leal a la Cuatroté a pesar de que a Carlos, su hermano, hay quienes le han escamoteado las oportunidades de ocupar posiciones en las que puede aportar mucho a la consolidación del proyecto morenista en el estado.
Diferente es el tema en Matamoros, en donde Mario “La Borrega” López ya no puede reelegirse, pero para asegurar que siga respaldando a Morena y a la Cuatroté deberá reconocerse su popularidad, la evaluación ciudadana sobre su desempeño y también, que él mismo buscará oportunidades de continuar en el servicio público.
POR TOMÁS BRIONES




