Una gran impresión causó en el mundo la victoria de Donald Trump que obtuvo 312 votos electorales, mucho más de los 270 votos del Colegio Electoral que requería para ser otra vez Presidente de los Estados Unidos de América, obtuvo la mayoría de la Cámara de Senadores y está a solo cinco votos de obtener la mayoría de la Cámara de Representantes.
La elección de Donald Trump representa un viraje de la sociedad norteamericana hacia el discurso de derecha conservadora y nacionalista. Los líderes del mundo se aprestan a vivir un segundo período del mas heterodoxo de los políticos que han ocupado esa influyente posición en el mundo
En este regreso espectacular del ex Presidente a la Casa Blanca llama mucho la atención la participación activa del magnate Elon Musk, el segundo hombre más rico del mundo, que invirtió una cantidad sustancial de recursos en la campaña de Trump y que acudió a sus mítines para apoyar personalmente al candidato y para sortear un millón de dólares cada semana entre los simpatizantes durante todo el tiempo de campaña.
Elon Musk el segundo hombre más rico del mundo con una fortuna de 195,000 millones de dólares, es 70 veces más rico que Donald Trump. Musk es propietario de Space X, una agencia espacial privada que tiene contratos con distintos países como Estados Unidos, Japón, la Unión Europea, Canada y Rusia, que son los propietarios de la Estación Espacial Internacional, de cuyos suministros y del transporte de tripulaciones completas se encarga su compañía.
Su empresa Starlink está colocando en el espacio una membrana satelital de un poco más de 39 mil satélites compactos alrededor de la Tierra para hacer posible la cobertura total de internet en el planeta, lo que permitirá la comunicación en todas partes y con los más diversos usos, incluso para fines militares. En una visita reciente al Presidente Putín en Rusia, Musk ordenó un apagón de internet en Ucrania que dejó inhabiltadas por 24 horas las operaciones bélicas del ejercito de Volodimir Selensky.
Musk es dueño de Tesla la marca líder de vehículos eléctricos, la de mayor expansión, crecimiento y rentabilidad y es al mismo tiempo la que produce el mayor numero de vehículos no contaminantes que circulan en el mundo. Elon Musk es propietario o tiene inversiones en empresas de infraestructura, de cuidados ambientales, y de biotecnología para usos médicos.
En los años recientes se convirtió en propietario único de la red social Twitter, la más popular en el planeta, que ahora es conocida como X. Los analistas financieros han informado que podría estar en conversaciones formales para adquirir CNN, la empresa de televisión acreditada como uno de los emisores de noticias más importantes y reconocidos.
En su discurso de celebración de la victoria Donald Trump dedicó un amplio espacio al reconocimiento de su amigo Elon Musk más allá de los acostumbrados agradecimientos a quienes hacen donaciones a las campañas políticas.
Aunque pudiera ser muy temprano para aventurar algún análisis al respecto, no pasa desapercibido que Musk pueda tener interés personal en aspirar a la Presidencia de Estados Unidos en el 2028, quizá desde una plataforma política y de comunicación propia, más allá del bipartidismo tradicional y de los compromisos ideológicos y económicos de siempre.
La pregunta es, Elon Musk, ese hombre capaz de crear empresas innovadoras desde cero o de apoderarse de una red social consolidada y sacarla del mercado de valores para financiarla con su propio dinero, ¿tiene interés en la Presidencia de los Estados Unidos? ¿puede ser capaz de innovar la oferta electoral de Estados Unidos mas allá de Republicanos y Demócratas, y la del mundo más allá de la derecha y la izquierda?¿serán los grandes magnates los protagonistas de la política del Siglo XXI? ¿surgirían de ahí los nuevos principios y las nuevas formas del poder político?.
Por. Jesús Collado Martínez
Expreso Press/Tamaulipas
11 de noviembre de 2024




