26 marzo, 2025

26 marzo, 2025

Perrito espera afuera de un supermercado a su dueña fallecida

En Tailandia, un lomito espera con ansía que su propietaria llegue, sin entender que lleva meses que perdió la vida

MÉXICO.- Los perros han sido considerados durante siglos como el mejor amigo del hombre, y su lealtad hacia sus dueños es una de las cualidades que más los distinguen. Estos animales no solo ofrecen compañía, sino que desarrollan un vínculo emocional profundo con quienes los cuidan.

Existen innumerables historias que demuestran esta fidelidad, incluso después de la muerte de sus dueños. Uno de los casos más emblemáticos es el de Hachiko, el perro japonés que esperó a su amo en la estación de tren durante casi una década tras su fallecimiento. Casos similares han ocurrido en distintas partes del mundo, donde perros permanecen junto a la tumba de sus dueños o regresan constantemente al lugar donde los vieron por última vez.

En esta ocasión, el caso más reciente sucedió en Nakhon RatchasimaTailandia, en donde un tierno vomito de nombre Moo Deng, se queda todos los días afuera de un supermercado en el que espera a su dueña que ya falleció.

El perro recibe alimento por parte de los comerciantes Foto: X

Moo Deng, el perro que espera a su dueña fallecida en Tailandia

Varios de los compradores pasan y le intentan hacer algún mimo para que el lindo perro reaccione y no este triste, sin embargo, él no responde a las muestras de afecto, pues aún espera lealmente a su dueña quien era una persona sin hogar en aquel lugar.

Con una playera color rojo el lindo perro espera en la puerta del supermercado desde noviembre, cuando su cuidadora falleció, pero los empleados de la tienda se han encargado de proporcionarle comida y agua.

Cabe destacar que la ciencia ha demostrado que los perros pueden experimentar duelo tras la pérdida de un ser querido, en este caso, sus dueños. Muchos manifiestan signos de tristeza, como pérdida de apetito, apatía o búsqueda constante de su dueño. Algunos incluso adoptan comportamientos inusuales, como aullar en la noche o quedarse en la puerta esperando su regreso.

Esta lealtad inquebrantable reafirma el profundo lazo entre humanos y perros, recordándonos que el amor y la fidelidad trascienden la vida misma.

CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO

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