CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- En las sombras de la adicción, el Centro de Internamiento y Rehabilitación Renacer se ha convertido en una de las pocas opciones en Tamaulipas para quienes buscan dejar el consumo de drogas.
Ubicado entre los ejidos Laborcitas y La Misión, al norte de la ciudad, este refugio atiende entre 15 y 20 pacientes al mes, la mayoría con dependencia a sustancias como marihuana, cocaína y cristal.
“Recibimos personas de todo el estado e incluso de otras partes del país.
Muchos llegan con una adicción severa a varias sustancias a la vez”, explica Roxana Rodríguez Cantú, directora del centro.
El tratamiento en Renacer es voluntario y tiene una duración de uno a tres meses. Solo aceptan a mayores de edad, quienes pueden ser referidos por instituciones de salud o acudir por decisión propia.
Sin embargo, la recuperación va más allá de abandonar la sustancia.
Rodríguez Cantú advierte que el verdadero reto es transformar los hábitos que conducen al consumo.
“La recaída no ocurre en el momento en que la persona vuelve a drogarse, sino mucho antes.
Hay patrones familiares y emocionales que, si no se trabajan, tarde o temprano provocarán una vuelta al consumo”, señala.
Pese al aumento de drogas altamente peligrosas en México, como el fentanilo, la directora asegura que hasta ahora no han atendido casos de adicción a esta sustancia en el centro.
No obstante, el equipo multidisciplinario de Renacer está preparado para enfrentar cualquier tipo de dependencia con un enfoque integral que incluye terapia psicológica, intervención familiar y apoyo psiquiátrico cuando es necesario.
En un estado donde las adicciones siguen cobrando vidas, Renacer se mantiene como una esperanza para quienes buscan una segunda oportunidad.
Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON