Durante varias semanas a través de las redes sociales y de algunos medios, se anunció el concierto de Black Sabbath “Back to the Beginning”, regreso al principio, con el que la famosa banda británica se despediría de los escenarios el 5 de Julio de 2025 con un concierto en vivo en el estadio Villa Park de Birmingham, Inglaterra en donde en los años 70 surgió Black Sabbath. El título del concierto hacía alusión a la reunión de los integrantes originales Ozzy Osborne, cantante, Tony Iommi, guitarrista, Geezer Butler, bajista y Bill Ward, baterista, y a la interpretación de sus éxitos originales.
Con el paso de los días me di cuenta que cada uno de los fans iba a regresar a su propio principio con Black Sabbath. El mío se dio en 1971 cuando estudiaba en la Facultad de Derecho de Ciudad Victoria. A mi primo Carlos Martínez Collado le gustaba una moto deportiva que yo tenía y cuando quería andar en ella me dejaba a cambio su auto deportivo que estaba muy bien equipado con un stereo con amplificador y bocinas de muy buena calidad. En una de esas ocasiones me dijo “oye la cinta nueva que traigo ahí”, la cinta de 8 tracks en mención era la primera grabación de Black Sabbath que tenía ese nombre y la primera canción que escuché se llamaba Black Sabbath.
Yo tengo un oído acostumbrado a escuchar rock desde que este género musical nació. Cuando era niño oía en las estaciones de radio a Elvis Presley, a Little Richard, a Bill Haley y a Chuck Berry. En mi adolescencia compre y escuché las grabaciones de The Beatles, los Rolling Stones, The Who, Bob Dylan, Jimi Hendrix, The Kinks, Cream, Yes, Emerson, Lake and Palmer, Grand Funk, Steppenwolf, Credence y Led Zeppelin, entre muchos otros. La llegada de Black Sabbath significó la entrada a la escena musical no solamente de un grupo más, sino de un nuevo estilo, un nuevo género: el heavy metal.
Black Sabbath, el álbum, está considerado por muchos como el acta de nacimiento del heavy metal, pero independientemente de eso, a nadie le quedó duda que con esta banda había nacido una nueva manera de hacer rock, distinta a todas las demás, y en un momento de la historia del rock en que la creatividad estaba en un punto culminante, lo cual hacía más difícil no solo generar música nueva, sino ganar el espacio necesario para ser escuchados por los jóvenes de todo el mundo.
Con el paso de los años llevé a mi hija Gabriela a escuchar Guns and Roses que en aquel tiempo era su banda favorita, a Jesús, mi hijo, baterista metalero de Terrasería lo llevé a ver a Metallica y a Rafael, mi hijo menor, ahora guitarrista profesional, lo llevé a su primer concierto de Dream Theater, todas bandas de heavy metal que siempre han expresado su reconocimiento a la banda originaria y a la influencia que recibieron de ellos y a la personalidad magnética de su líder, el Príncipe de las Tinieblas, Ozzy Osborne.
Como dijo en el Estadio de Birmingham James Hetfield, cantante y guitarrista de Metallica, “sin Black Sabbath no hubiera habido Metallica”. Algunos de nosotros vimos nacer a Black Sabbath y ahora hemos tenido la suerte de acompañarlos en su despedida a través del streaming. Nos queda su legado musical como una parte importante de la banda sonora de nuestra vida y fuente de inspiración de músicos jóvenes que siguen el camino marcado por ellos y garantizan larga vida al heavy metal. La historia de Black Sabbath es una historia con final feliz. Podemos decir sonriendo y agitando la mano cornuta, ¡Bien hecho! ¡Hasta siempre y gracias por tanto!.
Por Jesús Collado Martínez
Expreso Press/Tamaulipas
7 de Julio de 2025




