CIUDAD DE MÉXICO.- La fotografía de la violencia en México al cierre de 2025 muestra una tendencia clara a la baja, al menos en los indicadores centrales, el promedio diario de homicidio doloso cayó de manera sostenida durante los últimos quince meses, y diciembre se convirtió en el mes menos violento desde 2015, un dato que el gobierno federal subraya como señal de cambio estructural.
De acuerdo con el reporte oficial, entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025 el promedio diario de homicidios dolosos se redujo 40 por ciento, al pasar de 86.9 a 52.4 víctimas diarias, lo que implica 34 homicidios menos cada día, una disminución que no se había registrado en más de una década.
En la lectura anual, el balance también favorece al cierre de 2025, el promedio diario de homicidios de enero a diciembre fue 30 por ciento menor que el de 2024, lo que coloca al año pasado como el de menor violencia letal desde 2015, y reduce de manera significativa la presión estadística acumulada de los años más críticos.
La tasa nacional de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes siguió la misma ruta descendente y alcanzó su nivel más bajo en diez años, un indicador relevante porque incorpora crecimiento poblacional y permite comparar con mayor precisión la evolución real del fenómeno, más allá de los números absolutos.
El reporte revela, sin embargo, que la violencia no se distribuye de manera homogénea, siete entidades concentran poco más de la mitad de los homicidios dolosos del país, tanto en el acumulado anual como en diciembre, lo que confirma que la reducción nacional convive con focos regionales de alta intensidad criminal.
Aun así, el dato político es contundente, 26 entidades federativas lograron disminuir su promedio diario de homicidios entre 2024 y 2025, un comportamiento que rompe con la inercia de años anteriores, cuando la mayoría de los estados mostraba estabilidad o incrementos, incluso en periodos de despliegue militar.
Los delitos de alto impacto acompañaron la tendencia, el promedio diario nacional se redujo 47 por ciento frente a 2018 y 26 por ciento respecto a octubre de 2024, con caídas relevantes en robos con violencia, especialmente a vehículos, transporte de carga y transeúntes, delitos que inciden directamente en la percepción social de inseguridad.
No todos los indicadores bajaron al mismo ritmo, la extorsión mostró un ligero incremento porcentual, aunque el gobierno destaca el fortalecimiento de los mecanismos de denuncia, la atención de más de 119 mil llamadas al 089 y la detención de 721 extorsionadores en poco menos de seis meses, como parte de una estrategia específica.
En el plano operativo, el informe enumera detenciones de alto perfil, aseguramientos de armas, drogas y explosivos, así como el desmantelamiento de más de mil 700 laboratorios clandestinos para la producción de metanfetaminas, un golpe directo a las estructuras financieras y logísticas del crimen organizado.
La encuesta de los números deja un mensaje doble, la violencia baja, pero no desaparece, el país avanza en la contención de los delitos más visibles, aunque persisten regiones donde la criminalidad mantiene control territorial y capacidad de daño, un recordatorio de que la estadística mejora, pero el desafío sigue abierto.
POR STAFF
EXPRESO – LA RAZON




