7 febrero, 2026

7 febrero, 2026

Sin riego y sin reservas: la factura del acuerdo hídrico

Productores agrícolas y organismos hidroagrícolas advierten un escenario crítico que amenaza no solo la producción del campo, sino también el abasto de agua para consumo humano.

Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón

Las consecuencias del nuevo acuerdo de pago de agua entre México y Estados Unidos comienzan a encender focos rojos en el norte de Tamaulipas, donde productores agrícolas y organismos hidroagrícolas advierten un escenario crítico que amenaza no solo la producción del campo, sino también el abasto de agua para consumo humano.

Y es que productores del Distrito de Riego 025 alertaron que el compromiso de entregar al menos 432 millones de metros cúbicos de agua anuales durante los próximos cinco años podría derivar en una auténtica catástrofe agrícola.

Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte (UARNT), sostuvo que la región ya venía arrastrando una severa crisis hídrica, con riegos parciales o incompletos durante la última década, situación que ahora se agrava con el nuevo acuerdo internacional.

De acuerdo con el productor, el distrito 025 concentra alrededor de 14 mil usuarios y más de 200 mil hectáreas que dependen del riego para poder sembrar, pero actualmente no existe un plan claro por parte de la autoridad federal que garantice el suministro de agua.

A ello se suma la falta de lluvias generalizadas: en los últimos cuatro meses, de casi 780 mil hectáreas agrícolas, apenas entre 30 y 40 mil han recibido algún beneficio, mientras el resto permanece en condiciones críticas.

“Va a ser una catástrofe agrícola. En los últimos diez años prácticamente se había estado otorgando un riego o medio riego y con esto definitivamente los usuarios del distrito 025 ya no van a tener oportunidad de contar con un riego”, señaló.

Las afectaciones ya son visibles
Por su parte, el presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Tamaulipas, Jorge Luis López Martínez, advirtió que más de 100 mil hectáreas dejarán de sembrarse por la falta de agua, particularmente en el distrito 025.

El líder agrícola, señaló que el compromiso de entregar un volumen mínimo anual de 431.7 millones de metros cúbicos no está contemplado en el Tratado de Aguas de 1944 y representa, dijo, una entrega anticipada que vulnera a los productores mexicanos.

El dirigente explicó que el propio tratado permite reponer los faltantes dentro del ciclo quinquenal vigente, cuyo plazo concluye hasta el 24 de octubre de 2030, por lo que no existe una urgencia técnica para adelantar volúmenes cuando aún hay margen legal para cumplir.

En ese contexto, cuestionó que se esté sacrificando la producción agrícola y que se hable de esquemas de compensación que no corresponden a las pérdidas reales, las cuales ascienden a miles de millones de pesos.

“No hay necesidad de que estén violentando el tratado para cumplir el compromiso con Estados Unidos».

«Se comprometen a entregar 431.7 millones de metros cúbicos anuales como mínimo y eso no tiene ningún sustento en el tratado”, afirmó.

La preocupación no se limita al campo
En el Distrito de Riego 026, bajo el río San Juan, el presidente del Comité Hidroagrícola, Marco Antonio Garza Acosta, advirtió que el acuerdo también pone en riesgo el abasto de agua para uso urbano.

Lo anterior, ya que se está utilizando agua de presas nacionales que no corresponden a la cuenca del río Bravo para cumplir con el pago, lo que calificó como un atropello a los tratados internacionales.

Garza Acosta señaló que ya se han aportado más de 250 millones de metros cúbicos y que se pretende extraer hasta 450 millones adicionales, cuando el propio distrito requiere entre 400 y 450 millones de metros cúbicos para poder sacar adelante el ciclo agrícola.

Además, advirtió que las reservas destinadas al uso público urbano se han reducido de manera crítica, al grado de que no se dejaron ni 100 millones de metros cúbicos, cuando se requieren al menos 350 millones para garantizar el suministro a las comunidades del norte del estado.

Tanto productores como dirigentes agropecuarios coincidieron en que el acuerdo se dio a conocer sin socializarlo ni explicar cómo se aplicará en la práctica, y advirtieron que no permitirán decisiones que comprometan la agricultura ni el derecho humano al agua.

“Están sacando agua de presas nacionales que no le corresponden al pago y eso es un atropello».

«Ya vamos arriba de 250 millones de metros cúbicos aportados y todavía quieren sacar 450 millones más”, afirmó.

Por último, todos acordaron que cualquier cumplimiento de compromisos internacionales debe realizarse conforme a los tratados y tomando en cuenta la realidad hídrica y productiva de Tamaulipas, una de las regiones agrícolas más importantes del país.

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS