POR. JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CHÁVEZ
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Tras la notificación y ultimátum del Tribunal Colegiado de Circuito federal que da un plazo de tres días al ayuntamiento de ciudad Madero para que pague al sindicato del municipio los 51 millones de pesos que le adeuda, se respira un clima de malestar entre algunos ediles del gobierno de la urbe petrolera.
De entrada, la notificación al cuerpo edilicio de que si no cumplen en tiempo con la advertencia serán obligados a pagar cada uno una multa de alrededor de 27 mil pesos y que, en caso de persistir el desacato, se expondrían incluso a la destitución, causó reacciones de enojo e incomodidad.
Trascendió asimismo que algunos de los regidores disidentes sostuvieron ayer una reunión para asesorarse y definir la posición que tomaran en la reunión edilicia que se convocará para resolver el desacuerdo.
Se percibe que el factor que ha complicado la solución del problema fue la politización, especialmente la suscitada entre los grupos de Adrián Oseguera y el alcalde Erasmo González.
Los nueve regidores que rechazaron la propuesta inicial argumentan que lo hicieron debido a que carecían de la información suficiente, en tanto que el presidente municipal debe de pensar que están aprovechando la ocasión para sacar raja política, diferencias que han retrasado el arreglo.
Todo indica, sin embargo, que, a pesar de las dificultades y puntos de vista antagónicos, unos y otros coinciden en lo fundamental, que se liquide el pendiente cuanto antes, si fuera posible en el actual trienio.
El titular del ayuntamiento está haciendo cuanto esté en sus manos para cumplir a la brevedad con la orden judicial, igual que el SUTSHA que, como ya ha externado el dirigente de la agrupación, Azael Portillo Alejo, acepta recibir el pago de adeuda en plazos para no causar daño a las finanzas municipales.
Lo regidores disidentes tienen la misma intención, lo que evidencia que las diferencias son menores.
En ese escenario, la reunión del cuerpo de gobierno que se llevará a cabo para solucionar el conflicto aclarará las dudas.
Salta a la vista, no obstante, que, independientemente del desenlace del asunto, si las discrepancias no se zanjan de buena manera podrían dañar las relaciones políticas entre los integrantes del cabildo e incluso marcar negativamente el resto de la administración.
ADIÓS AMIGO CHUY
En temas de otra índole, el martes ocurrió un suceso que uno quisiera que nunca ocurriera. El dirigente de los comerciantes del mercado municipal de Tampico, Jesús Silva Gutiérrez, dejó de existir, noticia que provocó una honda consternación no solo en los círculos ligados a la organización.
La razón es que Chuy dejó huella también en los segmentos políticos, lo mismo que entre los vecinos de las colonias populares a los que, tanto desde el cargo de regidor, como del gremio, ayudó cuando lo necesitaron y a la estimación que se granjeó por ese motivo entre la gente.
La muerte de una persona siempre es lamentable, pero se siente mucho más cuando se trata de alguien que se distinguió por su espíritu de servicio que recibía a quienes se le acercaban a saludarlo con una sonrisa y siempre optimista.
Ojalá que en dónde estés Chuy, es afán de ayudar a los demás que te caracterizó a lo largo de la vida, te sea ampliamente recompensado. Adiós amigo, descansa en paz.




