Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
Aunque muchos lo asocian con una simple erupción en la piel, el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen y puede provocar complicaciones graves.
El director de Epidemiología en Tamaulipas, Sergio Eduardo Uriegas Camargo, advirtió que mantener altas coberturas de vacunación es clave para evitar brotes en el estado.
—Doctor, para quienes ven el sarampión como una simple erupción, ¿qué es exactamente y por qué debería preocuparnos?
—El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa. Aunque en muchos casos puede presentarse de forma leve, también puede complicarse. Una sola persona puede contagiar hasta a 20 más. Esa capacidad de transmisión es mayor que la de otras enfermedades respiratorias y por eso representa un tema prioritario de salud pública. Afecta principalmente a la población infantil, aunque no es exclusiva de los niños.
—Existe la creencia de que solo afecta a menores. ¿Por qué debería preocuparle a un adulto de 30 o 40 años?
—En ese grupo puede haber personas que no saben si están vacunadas.
Esas “bolsas de susceptibles” pueden detonar cadenas de transmisión. No son quienes más se complican, pero sí pueden propagar la enfermedad. Las complicaciones graves suelen presentarse en menores o en personas con el sistema inmunológico debilitado.
—Se dice que los mayores de 50 años ya no necesitan vacunarse, ¿es correcto?
—En términos generales, sí. La mayoría ya enfermó en su momento o fue vacunada, por lo que cuenta con protección.
Puede haber excepciones, pero poblacionalmente ese grupo está cubierto.
—Si no recuerdo si me vacunaron o no tengo cartilla, ¿puedo vacunarme nuevamente?
—Sí. Las personas de 13 a 49 años que no tengan certeza pueden acudir a un centro de salud para aplicarse la vacuna doble viral.
Es segura y gratuita.
—¿Cuáles son los síntomas de alerta?
—Fiebre alta, entre 39 y 41 grados; exantema, es decir, manchas rojas que inician en la cabeza y descienden por el cuerpo; además de síntomas respiratorios como tos, escurrimiento nasal o conjuntivitis. La combinación de fiebre y erupción acompañada de síntomas respiratorios se considera caso probable hasta descartarlo.
—¿Cómo se confirma un caso?
—Se notifica de inmediato a Epidemiología, se realiza un estudio detallado y se toma muestra para laboratorio. El Laboratorio Estatal de Salud Pública confirma o descarta el diagnóstico mediante pruebas específicas.
—¿Puede causar la muerte?
—La letalidad es baja, pero existe. A nivel nacional se han reportado alrededor de 24 fallecimientos recientes. Las complicaciones pueden incluir encefalitis, neumonía, deshidratación grave o secuelas oculares y auditivas.
—¿El contagio es inmediato en espacios cerrados?
—El virus se transmite por gotículas respiratorias hasta dos metros. Si hay sospecha, deben aplicarse medidas básicas: uso de cubrebocas ante síntomas, lavado frecuente de manos, etiqueta respiratoria y aislamiento domiciliario. No se requieren medidas generalizadas como en la pandemia de COVID-19, salvo en casos sintomáticos.
—¿Cuánto dura la enfermedad y cuándo es más contagiosa?
—Dura entre 7 y 14 días. El periodo de mayor transmisión inicia con la aparición del exantema y puede extenderse hasta una semana después. Por eso es fundamental el aislamiento en ese lapso.
—¿Hay suficientes vacunas en Tamaulipas?
—Sí. Están disponibles en todos los centros de salud y hospitales públicos. Son gratuitas y suficientes para cubrir la demanda.
—Al ser un estado fronterizo, ¿existe mayor riesgo?
—Tamaulipas tiene alta movilidad por migración, turismo y eventos masivos. Por ello mantenemos vigilancia epidemiológica activa, capacitación permanente al personal y acciones como cercos epidemiológicos y bloqueos vacunales ante cualquier caso sospechoso.
—¿Cuál es la situación actual en la entidad?
—No tenemos casos confirmados este año. El último registro fue en 2025, con 12 casos en cinco municipios, todos importados y sin transmisión local sostenida. Los casos sospechosos recientes han resultado negativos.
—¿La recomendación final?
—Revisar el esquema de vacunación. Niños de 12 y 18 meses deben recibir la triple viral; menores de 1 a 9 años deben completar su esquema; y personas de 13 a 49 años sin antecedente vacunal pueden aplicarse la doble viral. La vacunación es la herramienta más eficaz para evitar brotes.
El mensaje es claro: el sarampión no es una enfermedad del pasado. Sin vacunación y vigilancia, puede reaparecer con rapidez.




