Puertos, polos y poder económico
POR: MIGUEL DOMINGUEZ FLORES
El gobernador Américo Villarreal Anaya y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, suscribieron un convenio de coordinación que coloca al Polo de Desarrollo para el Bienestar de Altamira dentro de la ruta estratégica del llamado Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Es una pieza dentro de una arquitectura mayor que busca reconfigurar la plataforma industrial y logística del país. Y Tamaulipas, por ubicación y vocación, es nodo obligado.
El Polo de Desarrollo en Altamira apunta a fortalecer el sur del estado, donde ya existe una base industrial, energética y portuaria consolidada. La apuesta es clara: atraer inversión productiva, generar empleos mejor remunerados y robustecer cadenas de valor en torno al complejo portuario–industrial.
La visión es ambiciosa: convertir a Tamaulipas en plataforma logística que conecte puertos, ferrocarril, carretera y cruces internacionales bajo una lógica de sistema. No es casual que se mencione la coordinación en mesas del T-MEC y en el Comité de Promoción de Inversiones. La intención es insertar estos proyectos en la dinámica del comercio exterior de Norteamérica.
El caso del Puerto Norte de Matamoros también merece atención.
En reunión con el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, titular de la Secretaría de Marina, se acordó mantener el respaldo federal al desarrollo del puerto, incluyendo tareas de dragado y apoyo a la obra ferroviaria prevista para fortalecer las operaciones.
Matamoros ha recibido ya sus primeras embarcaciones, un hecho simbólico que marca el arranque funcional del puerto. Con ello, Tamaulipas suma su tercer puerto de altura, además de Tampico y Altamira.




