Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Miles de hectáreas de la zona temporalera del Distrito de Riego 025, en el norte de Tamaulipas que productores ya veían en riesgo por falta de humedad, podrían encontrar un respiro si se cumple el pronóstico anunciado para la primera semana de marzo.
Y es que la lluvia que el campo ha estado esperando podría llegar justo a tiempo.
De acuerdo con el modelo de acumulación de lluvia válido del 3 al 8 de marzo de 2026, se estiman precipitaciones importantes en la franja fronteriza.
Con datos exclusivos de la agencia Meteo Alert Norte, se proyectan acumulados de hasta 3 pulgadas (alrededor de 75 milímetros) en zonas como Reynosa y Valle Hermoso.
Mientras que para Nuevo Laredo se estiman alrededor de 2 pulgadas.
Más al sur, en San Fernando, el pronóstico es menor, cercano a 1 pulgada, pero el beneficio sería positivo.
Según la gráfica, el ingreso de humedad comenzaría el 3 de marzo, impulsado por viento fuerte del sur, y se mantendría hasta el día 7.
Y será la noche del sábado que se prevé sea el periodo de mayor intensidad, con alta actividad eléctrica y lluvias abundantes.
Para el 8 de marzo, el paso de un frente frío actuaría como detonante, generando viento fuerte del norte y consolidando los acumulados proyectados, incluso se advierte la posibilidad de fenómenos severos aislados.
Este escenario cobra especial relevancia luego de que productores agrícolas advirtieran que, de no registrarse lluvias en los primeros días de marzo, buena parte del sorgo sembrado en el temporal del DR025 podría perderse por falta de humedad.
A incios de la semana pasada en entrevista para Expreso, Marco Antonio Garza Acosta, presidente de módulo del Distrito de Riego 026, explicó que mientras en su distrito no enfrentan problemas inmediatos por contar con riego, la situación es distinta en el temporal del DR025, donde la producción depende exclusivamente de las precipitaciones.
“Donde está crítico es en la zona temporal. Si no llueve tentativamente para los primeros de marzo, todo eso va a perderse”, alertó.
Ahí, mas del 50 por ciento de la superficie ni siquiera se sembró ante la falta de apoyos y financiamiento, y las parcelas que lograron germinar ya requieren agua y fertilización para sostener su desarrollo.
Por tanto, si las lluvias se concretan en los volúmenes previstos, el panorama podría cambiar de forma significativa y lo que hace apenas días se perfilaba como un posible siniestro agrícola, hoy podría comenzar a revertirse gracias a la naturaleza y a un temporal que, de cumplirse, llegaría justo cuando el campo más lo necesita.




