MÉXICO.- El Banco de México (Banxico) elevó a 1.6%, desde 1.1% en su informe previo, su pronóstico de crecimiento para México en 2026 al señalar que la economía podría avanzar mejor de lo previsto gracias a un ritmo de expansión más constante en los próximos meses, impulsado por una mayor demanda interna y por un entorno internacional que, pese a la incertidumbre, sigue mostrando resiliencia.
En su Informe Trimestral Octubre–Diciembre 2025, difundido este jueves, el banco central explicó que este ajuste también se debe a que el consumo y la inversión han mostrado un mejor desempeño. Aun así, advirtió que persisten riesgos en el panorama económico global que podrían influir en el crecimiento.

Sobre la inflación, Banxico señaló que, al cierre del cuarto trimestre de 2025, la inflación general anual se ubicó en 3.7%, en tanto que la inflación subyacente anual fue de 3.5%. El banco puntualizó que la trayectoria continúa alineándose hacia la meta, aunque conserva atención en componentes volátiles.
En cuanto a la política monetaria, el informe recordó que la tasa de referencia se mantuvo sin cambios durante el trimestre de análisis. El documento indica que “la tasa de interés objetivo se mantuvo en 9.25%”, decisión que se tomó considerando que la postura debe continuar restrictiva hasta asegurar el retorno sostenido de la inflación a su objetivo.
El banco central también incluyó información actualizada sobre el mercado laboral y registró que durante el cuarto trimestre de 2025, el número de trabajadores asegurados en el IMSS aumentó en 235 mil personas, destacando que el empleo formal continúa mostrando fortaleza pese a las dificultades en el entorno global.
Respecto al tipo de cambio, el informe señaló que el peso mexicano registró una apreciación moderada durante el trimestre, y precisó que esta evolución fue congruente con los flujos de inversión y con la percepción de solidez macroeconómica.

En materia de mercados energéticos, el banco reportó que el precio de la mezcla mexicana de exportación promedió 68 dólares por barril, ubicándose dentro del rango esperado para el periodo.
El documento incorpora además otros indicadores relevantes. Entre ellos, se menciona que la actividad industrial mostró un crecimiento anual de 2.1%, mientras que el consumo privado mantuvo un ritmo estable.
En el ámbito externo, el reporte afirmó que las exportaciones manufactureras continuaron expandiéndose, apoyadas por la demanda de Estados Unidos, lo que permitió sostener el desempeño del sector.
El banco central advierte, no obstante, que persisten riesgos que podrían alterar el escenario previsto. En particular, el informe refiere que la economía mundial enfrenta todavía episodios de volatilidad financiera y presiones geopolíticas, elementos que podrían afectar los flujos comerciales y las condiciones financieras globales.
CON INFORMACIÓN DE ANIMAL POLITICO




