Por Raúl López García
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- La ruptura entre la sede nacional de la Cruz Roja Mexicana y su delegación en Tamaulipas ha derivado en una parálisis operativa que mantiene sin servicio a Ciudad Victoria y a por lo menos ocho bases estratégicas en el estado. La suspensión afecta directamente a municipios como Aldama, Altamira, Llera, Miguel Alemán, Soto La Marina, Tula, Xicoténcatl y Tampico, donde las actividades asistenciales han quedado detenidas en medio de un conflicto institucional que escala día con día.
De acuerdo con testimonios de personal operativo, la situación responde a una confrontación directa entre la estructura nacional y el equipo local, derivada de decisiones administrativas que no fueron consensuadas en el estado.
Señalan que la remoción de la delegada estatal por presuntos malos manejos se realizó sin un plan de transición ni diálogo con autoridades locales, lo que detonó la ruptura con el gobierno estatal.
Los paramédicos y trabajadores aseguran que, tras esta decisión, el gobierno de Tamaulipas suspendió el respaldo económico que sostenía gran parte de la operación. Este apoyo ascendía a aproximadamente un millón 750 mil pesos mensuales, recurso que permitía no solo el funcionamiento en Victoria, sino también la distribución hacia otras delegaciones que dependían financieramente de la capital.
“Nos dejaron solos”, expresan integrantes de la corporación, al señalar que la sede nacional no ha intervenido para restablecer el vínculo con el gobierno estatal ni ha ofrecido alternativas financieras. Por el contrario, afirman que desde el nivel central se les ha pedido operar mediante colectas y recursos propios, una estrategia que consideran inviable ante las condiciones actuales.
La crisis ha escalado al punto de que los propios trabajadores tomaron la decisión de cerrar instalaciones como medida de presión, buscando abrir un canal de diálogo con el gobernador.
Rechazan que esta acción haya sido ordenada por la sede nacional, como se ha sugerido en algunos comunicados, y sostienen que se trata de una medida desesperada para visibilizar la falta de recursos.
A la par, denuncian que existen inconsistencias en declaraciones públicas sobre apoyos gubernamentales. Refieren que, aunque se ha mencionado la entrega de recursos por parte del estado, estos no se han recibido desde el mes de febrero, lo que ha agravado la situación financiera y operativa de la institución en la entidad.
El impacto no solo se limita a la atención de emergencias, sino también al personal, que acumula al menos tres quincenas sin recibir salario. Esta condición ha generado incertidumbre entre trabajadores y voluntarios, quienes dependen de estos ingresos y continúan, en muchos casos, realizando labores sin garantía de pago.
Mientras algunas delegaciones en otros municipios continúan operando gracias al respaldo de gobiernos municipales, en Ciudad Victoria la falta de apoyo tanto estatal como local ha dejado a la Cruz Roja en una situación crítica.
La ausencia de recursos compromete especialmente la capacidad de respuesta ante emergencias, en un periodo donde históricamente aumenta la demanda de servicios.
Ante este panorama, el personal ha solicitado de manera directa la intervención del gobernador, con la intención de reactivar el financiamiento y establecer una mesa de diálogo. Insisten en que no existe confrontación con el gobierno estatal, sino una necesidad urgente de coordinación para restablecer las operaciones.
La preocupación crece ante la cercanía del periodo vacacional de Semana Santa, cuando se incrementan los accidentes carreteros y la demanda de atención prehospitalaria. Los paramédicos advierten que, sin una solución inmediata, la población tamaulipeca enfrentará un escenario de alto riesgo ante la limitada capacidad de respuesta de una de las instituciones más importantes en materia de auxilio.




