Por. Juan Carlos López Aceves
Durante la conferencia mañanera celebrada el jueves 12 de marzo, es decir, al siguiente día de que en la Cámara de Diputados su reforma constitucional, el llamado “Plan A”, no alcanzó la mayoría calificada, la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO volvió a la carga en su propósito de reducir el costo del sistema político y la democracia mexicana.
Pero antes de presentar el “Plan B”, la presidenta de México mencionó a los partidos políticos que votaron en contra de su reforma constitucional.
“Los únicos que votaron ayer por la propuesta de disminuir los montos del INE de los partidos políticos fue Morena, 12 diputados del Verde y un diputado del PT; los demás, no, empezando, ¿por quiénes?, por el PRI, por el PAN, por Movimiento Ciudadano y por algunos otros legisladores del Verde y del PT”, dijo SHEINBAUM PARDO.
Es decir, la mandataria mexicana estuvo al pendiente de la votación realizada el miércoles 11 de marzo en la Cámara de Diputados, sobre todo de quienes, siendo parte de la coalición MORENA, PVEM y el PT, votaron en contra.
Como fue el caso de las diputadas tamaulipecas, OLGA ELIZONDO GARZA, del PT, y CASANDRA DE LOS SANTOS FLORES, del PVEM, cuyo voto en contra fue registrado en la oficina principal de Palacio Nacional.
Mientras que CARLOS CANTUROSAS VILLARREAL, ADRIÁN OSEGUERA KERNION, BLANCA NARRO PANAMEÑO, CLAUDIA HERNÁNDEZ SÁENZ, JOSÉ BRAÑA MOJICA y MARIO LÓPEZ HERNÁNDEZ, votaron a favor de la iniciativa de SHEINBAUM PARDO.
“La Austeridad Republicana tiene que ver con eso, con que se utilicen los recursos indispensables para la función pública y que la mayor parte del recurso público se vaya a la gente: en Programas de Bienestar, en escuelas, en hospitales, en Centros de Salud, en bacheo, en agua potable”, sostuvo la mandataria mexicana antes de mencionar el contenido del “Plan B”.
Que se enfoca básicamente en disminuir el costo de la representación política del país, pero en este “Plan B” SHEINBAUM PARDO lo intentará reduciendo el tamaño de los ayuntamientos y disminuyendo el costo de los 32 Congresos locales, liberando recursos para atender la variopinta problemática municipal.
En las gráficas utilizadas por la presidenta para apoyar su “Plan B”, pudimos ver que, respecto al tamaño de los cabildos, Nuevo Laredo, Victoria, Altamira, Reynosa, Matamoros, Tampico y Madero, se ubican en el “top ten” nacional con mayores regidurías (21), solo por debajo de Monterrey (28) y Puebla (23).
Mientras que, en el polo opuesto, el Congreso de Tamaulipas se encuentra entre los Poderes Legislativos del país con menor costo por curul.
Dividiendo el presupuesto destinado al Poder Legislativo entre el número de diputaciones, la gráfica muestra que el costo por cada una de las 36 curules de Tamaulipas es de $8’611,657, ocupando el sexto lugar nacional, por arriba de los Congresos de Colima, Campeche, Yucatán, Puebla y Chiapas.
Topes a los privilegios y mayor democracia participa en los municipios, como la consulta popular, son los ingredientes básicos del “Plan B” que presentará la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO esta semana, el cual tiene el apoyo del PT y PVEM para lograr la mayoría calificada y ser incorporado al texto de la Carta Magna, pasando previamente por los 32 Congresos locales, conforme al artículo 135 constitucional.




