26 marzo, 2026

26 marzo, 2026

Cinismo político

TRÓPICO DE CÁNCER/ JESÚS COLLADO MARTÍNEZ
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Por Jesús Collado Martínez

Trópico de Cáncer/Expreso Tamaulipas

26 de marzo de 2026

“Más vale solo que mal acompañado”

Refrán popular

Desde 1963 las leyes aprobadas por el PRI establecieron las reglas para el registro de nuevos partidos políticos y la asignación de diputados a cada uno de ellos a los que se llamó diputados de partido, que le dieron voz y voto a la oposición en el Congreso de la Unión y la oportunidad de ampliar su presencia e implantación social, para participar y ganar las elecciones y el poder político en las presidencias municipales, las gubernaturas de los estados, y la Presidencia de la República a la que llegaron, además del PRI en el siglo veinte, el PAN en el 2000 y 2006, y Morena en el 2018 y el 2024.

También durante esos mas de 60 años, ha habido por lo menos veinte partidos políticos que perdieron su registro, como el PPS, el PARM, el PDS, el PANAL, el PRD, el PC, el PRT, el PMT, el PFCRN, el PSUM y muchos otros, unos porque no pasaron la prueba de las urnas, es decir, tuvieron registro como partidos,  recursos públicos y tiempo en los medios de comunicación para hacer campaña y exponer sus ideas y propuestas, pero no obtuvieron los votos suficientes para mantener su registro como partidos políticos, y algunos otros porque se fusionaron o cambiaron de denominación. Así se ha desarrollado en nuestro país una sociedad democrática y dinámica en la que todos los ciudadanos tienen la oportunidad de organizarse en partidos y ofrecer sus propuestas y proyectos a la sociedad que tiene el derecho soberano de elegirlos o de desecharlos.

Pero no todo es perfecto, también hay quienes abusan de los espacios y los recursos que ofrece el sistema democrático electoral, para obtener privilegios a cambio de sumar los votos de sus diputados y senadores a los del partido o partidos que convengan a sus intereses solo para mantener sus privilegios y posiciones, tal como lo han hecho recientemente el PT y el PVEM, los partidos que con profundo cinismo político, han renunciado a luchar por el poder para servir a los ciudadanos.

En el caso de la Iniciativa de Reforma Electoral enviada por la Presidenta de la República PT y PVEM se negaron, en el Plan A, a someterse a la prueba de las elecciones para integrar las listas de la representación proporcional y a la reducción de los recursos económicos que perciben con exceso, y en el caso del Plan B, el PT no quiere que la revocación del mandato sea concurrente con la elección del 2027, en los dos casos, Plan A y Plan B, prefieren votar en contra y sumar sus votos con la oposición de derecha y amenazan con destruir la mayoría calificada, antes que cumplir con su compromiso con la sociedad.

En ese contexto, es pertinente hacer un ejercicio de abstracción y construir un escenario hipotético para tratar de entender qué es lo que podría pasar en 2027. Morena no iría a las elecciones aliado con el PT y el PVEM. Los resultados previsibles serían que Morena seguramente obtendría la mayoría simple en la Cámara de Diputados sumando sus triunfos de mayoría y los que obtendría en la representación proporcional, y mantendría su mayoría simple en el Senado de la República en el que perdería el apoyo de los senadores del PT y del PVEM. En ambos casos, Morena perdería la mayoría calificada pero conservaría la mayoría simple.

En esa misma hipótesis, el PT y el PVEM podrían participar en las elecciones del 2027 aliados entre sí o con el PRI, ya que el PAN ha dicho que no haría alianza con ningún partido, y Movimiento Ciudadano se ha pronunciado en el mismo sentido, por lo que el resultado previsible es que la representatividad del PT y el Verde se reduzca en la Cámara de Diputados.

Es importante tener en cuenta la entrada al escenario político de las nuevas organizaciones que obtendrán su registro a más tardar en junio de este año y que son el Partido Somos México PSM que será la versión política de la Marea Rosa, el Partido Construyamos Sociedades de Paz PCSP encabezado por los pastores evangélicos que dirigían al PES y el Partido Que Siga la Democracia PQSD que surgió dentro de Morena como el grupo que impulsaba los procesos de revocación de mandato. Todos ellos tienen ante sí el desafío de obtener los votos suficientes en el 2027 para mantener su registro y ganar diputaciones que les den presencia y voz en la Cámara de Diputados.

Las preguntas más relevantes que surgen ante esas hipótesis son: ¿Podrán el Partido del Trabajo y el Partido Verde sobrevivir sin la influencia del partido mayoritario? ¿Los nuevos partidos harán alianzas con Morena, el PAN, el PRI o el MC? ¿harán alianzas con el PT y el PVEM? y la otra gran cuestión es ¿Morena y el gobierno de Claudia Sheinbaum necesitarán la mayoría calificada para concluir su mandato? Una respuesta posible a esta última cuestión, es que Morena ya no requerirá de la mayoría calificada porque en los pasados siete años se han aprobado todas las reformas constitucionales que necesitaba, y por ello podría transitar con la mayoría simple, sin alianzas incomodas, bajo el principio acuñado por la sabiduría popular de que “más vale solo que mal acompañado.”

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