Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZÓN
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Ir al mercado o al súper se ha vuelto más caro en cuestión de días. Durante la primera quincena de marzo de 2026, la canasta básica registró un aumento de 0.69%, mientras que en el último año ya acumula un alza de 4.61%, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
El golpe más fuerte viene de los alimentos frescos. Productos que están todos los días en la mesa, como el jitomate, tuvieron incrementos muy altos en solo dos semanas. Por ejemplo, si antes un kilo costaba 20 pesos, con un aumento de 32.17% ahora puede subir fácilmente a más de 26 pesos.
No es el único caso. El limón subió 13.11%, la calabacita 16.78%, el tomate verde 10.79% y la papa 7.77%. En términos simples, una comida básica que incluya salsa, verduras o guarniciones hoy cuesta más que hace apenas unos días.
Además, comer fuera de casa también resiente el impacto. Las fondas, taquerías y loncherías aumentaron sus precios en 0.62%, lo que significa que hasta el taco o la comida corrida ya sale más caro.
¿Pero por qué está pasando esto? La principal razón es que los productos del campo son muy variables. En esta quincena, las frutas y verduras subieron 8.34%, y en general los productos agropecuarios aumentaron 3.83%. Esto ocurre porque dependen del clima, las cosechas y la disponibilidad: cuando hay menos producto, el precio sube.
Otro factor es que estos alimentos forman parte de lo que se conoce como productos “no subyacentes”, que son los más inestables. Este componente subió 1.96% en la quincena, muy por encima del resto de los precios. Es decir, el aumento no está en todo, sino concentrado principalmente en lo que se come todos los días.
Aunque algunos productos bajaron —como el huevo o servicios de internet—, la realidad es que no alcanzan a compensar el alza en alimentos básicos. Al final, lo que más pesa en el gasto familiar es lo que se compra diario, y eso sigue subiendo.
Así, la canasta básica vuelve a encender focos amarillos. Cada aumento, aunque parezca pequeño en porcentaje, se traduce en más dinero al momento de pagar. Y mientras sigan subiendo jitomate, limón y verduras, el impacto se seguirá sintiendo directo en la mesa de las familias.




