NUEVO LEÓN, MÉXICO.- Los abusos que sufrió en su adolescencia por parte de un sacerdote llevaron a Sandra Valdez a escribir el libro «Perdónalos Señor» que considera un acto de justicia, pero sobre todo un señalamiento al encubrimiento de la iglesia católica a estos depredadores sexuales.
La mujer afirmó que hace 51 años fue víctima de abuso sexual por parte del padre Erasmo Morales Manzano, quien oficiaba en la parroquia San Juan Bosco, en Monterrey.
‘No fue fácil sobrellevarlo’
En rueda de prensa, en la que estuvo acompañada por la activista Cristina Sada Salinas, que escribió el prólogo del libro, aseguró que tardó tanto en exteriorizar lo que le pasó porque no ha sido fácil sobrellevarlo.
En el año 2000 tomó terapia y pudo comenzar a hablar de los abusos que sufrió cuando era una adolescente.
«Soy una de las miles, me atrevo a decir, de víctimas (de religiosos pederastas) que existen en este planeta», dijo.
Mencionó que desafortunadamente como lo dice en su libro «No todos los monstruos viven debajo de la cama, algunos están en los templos y llevan sotana».
Su abusador ya murió
Indicó que no tuvo la oportunidad de enfrentar como adulta a su abusador porque murió en 1989.
«No está aquí para enfrentarlo ahora que soy adulta, esto pasó cuando yo tenía 16 años», compartió.
Reveló que tuvo cercanía con el padre Morales Manzano porque su familia era muy católica y nunca imaginó que en ese mundo la expondrían a un abuso sexual clerical.

«Yo fui abusada a mediados de los setentas, eran otros tiempos el estilo de vida, era muy diferente, no había los recursos que había ahora, si ahora no nos escuchan», dijo.
Mencionó que ella trabajaba en la parroquia cuando acontecieron los sucesos.
«El haber crecido en una familia con unos padres extremadamente católicos, religiosos, educada en colegio católico, atendido por religiosas. Estuve desprotegida de información o de ese escudo que pudiera mantenerme a salvo en un entorno que no era seguro para mí», afirmó.
La terapia le ayudó
Dijo que en su momento calló todo lo que le pasó y fue hasta que tomó terapia pudo exteriorizar lo que vivió.
La mujer acusó que los máximos jerarcas de la iglesia católica hacen caso omiso de los casos de abuso sexual.
CON INFORMACIÓN DE EXCÉLSIOR




