Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
La citricultura en Tamaulipas enfrenta uno de sus momentos más complejos debido a la combinación de plagas, falta de tecnología y un mercado cada vez más demandante, lo que ha provocado una caída significativa en la comercialización de la producción local.
Productores de la zona centro del estado advierten que no solo venden menos, sino que también han perdido competitividad frente a otras entidades e incluso ante fruta importada de países de Centroamérica.



De acuerdo con el citricultor Agustín Barón Rodríguez, la comercialización de naranja ha disminuido hasta en un 40% en los últimos años, debido a que el mercado actual exige fruta con valor agregado.
“Ahorita la comercialización nos ha bajado hasta un 40%… los clientes quieren la fruta maquillada, encerada y por tamaños”, explicó.
Ante la falta de infraestructura en Tamaulipas, muchos productores se ven obligados a enviar su cosecha a Nuevo León para su procesamiento, donde se realizan procesos como desverdizado y encerado. Sin embargo, esto provoca que el producto termine comercializándose como originario de esa entidad.
“Tenemos que llevarla para desverdizarla y pintarla, y allá la venden mejor”, lamentó el productor, al subrayar que el valor agregado se queda fuera del estado.




