Por casi dos años el niño de 7 vivió oculto dentro de la cajuela de una furgoneta por órdenes de su padre. Durante ese tiempo el menor estuvo inmóvil y en posición fetal para poder caber hacinado en el estrecho compartimento del vehículo. Cuando fue hallado presentó graves afectaciones en su cuerpo.
El niño presentaba un grave caso de desnutrición a pesar de que su padre de 43 años declaró ante la policía que le daba de comer dos veces al día, además de que lo ayudaba con sus necesidades básicas al llevarle botellas y otros recipientes para que hiciera del baño, todo siempre dentro de la camioneta estacionada al este de Francia.
Esa escena fue la que vió la policía cuando rescató al menor quien estaba en la posición descrita sin ropa y junto a él heces y basura: “(Estaba) tendido en posición fetal, desnudo, cubierto con una manta encima de un montón de basura y cerca de excrementos”, dijo en un comunicado del fiscal Nicolas Heitz.
¿Qué secuelas sufrió el niño al vivir dentro de la cajuela?
El menor estaba claramente desnutrido y no podía caminar por haber permanecido sentado durante mucho tiempo, indicó el fiscal Heitz tras rescatarlo toda vez que uno de los vecinos que pasó en el patio residencial en Hagenbach donde estaba estacionada la furgoneta, escuchó el llanto débil del niño.
Tener una mala postura durante un prolongado tiempo tiene consecuencias que pueden llegar a ser fatales, según Mayo Clinic “pasar demasiado tiempo sentado en general parece aumentar el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca y cáncer”.
Además, desde noviembre de 2024 cuando fue encerrado en la cajuela, el menor jamás se duchó. No bañarse nunca conlleva graves riesgos para la salud física y dermatológica, transformando la piel en un ecosistema propicio para infecciones. En casos extremos, las bacterias de las infecciones cutáneas pueden ingresar al torrente sanguíneo, lo que podría causar sepsis, detalla la clínica.
¿Por qué nadie se dio cuenta de que el niño vivía encerrado en la cajuela por casi 2 años?
El papá del niño reveló a la policía que metió a su hijo en la furgoneta “para protegerlo”, porque su pareja quería enviarlo a un hospital psiquiátrico, quien declaró desconocer que su hijastro viviera en la cajuela, aunque en alguna ocasión escuchó un ruido en su interior.
Junto con una de las hermanas del niño, la madrastra preguntó si había alguien adentro, pero al no recibir respuesta lo dejó pasar y le dijo a la infante que solo se trataba del maullido de un gato. Ambos padres fueron detenidos y señalados de cometer el delito de privación del cuidado y secuestro.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




