Por Antonio H. Mandujano
Expreso – La Razón
Las recientes lluvias en Tamaulipas han contribuido a contener parcialmente la propagación de la mosca del Gusano Barrenador; sin embargo, la situación continúa generando preocupación entre autoridades y productores ganaderos, luego de que la entidad escalara en este mes al sexto lugar a nivel nacional en número de casos activos.
De acuerdo con el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), José Guerrero Gamboa, este comportamiento ya se anticipaba ante las condiciones recientes.
“Es una situación que se veía venir”, señaló.
El dirigente explicó que, aunque se mantiene el trabajo conjunto con autoridades estatales y federales, factores como la humedad y el entorno climático han favorecido la movilidad y reproducción de la mosca.
“No podemos negarlo, hemos tenido aumento de casos”, advirtió, subrayando que la situación exige reforzar la vigilancia en campo.
Así también, detalló que uno de los puntos más críticos, es que entre el 60 y 70 por ciento de las afectaciones se concentran en becerros recién nacidos, particularmente en la zona del ombligo.
“Nos preocupa al grado de que hay que ponernos más pendientes de nuestros animales”, expresó, al llamar a los productores a extremar cuidados en vacas próximas al parto y en crías recientes.
También, insistió en la importancia de aplicar tratamientos preventivos de manera inmediata para reducir riesgos, especialmente en las primeras horas de vida del ganado, donde se concentra la mayor vulnerabilidad.
En paralelo, se mantienen acciones coordinadas en la región noreste del país, con especial atención en estados como Veracruz y San Luis Potosí, donde la incidencia del gusano barrenador continúa siendo significativa, particularmente en el sur.
Como parte de la estrategia sanitaria, se ha intensificado la dispersión de mosca estéril en Tamaulipas y entidades colindantes, una medida que busca interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga.
No obstante, Guerrero Gamboa advirtió que los volúmenes actuales siguen siendo limitados frente a la magnitud del problema.
“Creo que los 100 millones de moscas están siendo insuficientes para poder retener este bicho”, apuntó, al referirse a la estrategia de control biológico implementada en la región.
Mientras tanto, el sector ganadero en la entidad se mantiene en alerta, con la premisa de que la contención del gusano barrenador dependerá tanto de la estrategia institucional como de la atención permanente en los hatos por parte de los propios productores.




