26 abril, 2026

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INE-IETAM, con teléfono descompuesto

En un año que pareciera de inactividad, pero que es la víspera de un proceso electoral complejo, el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) opera desde octubre de 2025 con 5 de 7 consejeros, por falta de acuerdos en el INE; actualmente 77 mujeres buscan la presidencia
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Expreso-La Razón

Desde el 31 de octubre de 2025, el Instituto Electoral de Tamaulipas ha funcionado por debajo de su capacidad legal. Ese día concluyeron simultáneamente los encargos de tres de sus integrantes y el Instituto Nacional Electoral, al que corresponde por ley designar a los consejeros de los organismos locales, solo pudo nombrar a uno de los tres perfiles requeridos.

El resultado fue un Consejo General que opera con cinco de los siete integrantes que establece la normativa vigente, una condición de déficit que se ha prolongado durante seis meses y que el organismo deberá resolver a través del proceso de selección que avanzó esta semana a su segunda etapa, con 77 aspirantes habilitadas para presentar el examen de conocimientos.

El proceso en curso no se limita a cubrir las dos vacantes pendientes. Abarca también la renovación de la Presidencia del Instituto, cuyo cargo quedará disponible en los próximos meses, lo que convierte a este proceso en el más amplio de reconfiguración del Consejo General del IETAM en años recientes.

El organismo deberá tener a sus dos nuevas consejeras designadas a más tardar el 2 de noviembre de 2026, y a su nueva consejera presidenta a más tardar el 22 de enero de 2027, fechas que el calendario oficial del INE ya estableció como límites formales.

EL BLOQUEO QUE DEJÓ AL IETAM INCOMPLETO

Para entender el déficit actual es necesario remontarse al proceso de selección que el INE convocó en el segundo semestre de 2025. Las consejeras Italia Aracely García López y Deborah González Díaz, junto con el consejero Jerónimo Rivera García, concluyeron sus periodos legales el mismo día, lo que generó tres vacantes simultáneas que el Consejo General del INE debía resolver en una sola sesión.
En ese proceso, el INE sometió a votación a un grupo de aspirantes finalistas. Solo Alfredo Díaz Díaz logró superar el umbral requerido: obtuvo diez votos a favor y uno en contra, suficientes para alcanzar la mayoría calificada. Los otros siete finalistas no alcanzaron los ocho votos mínimos necesarios.

La consejera del INE Dania Ravel dejó constancia pública de que el fracaso no se debía a la calidad de los perfiles, sino a la ausencia de consenso político entre los integrantes del órgano nacional. El INE declaró oficialmente desiertos los procesos para cubrir dos de las tres vacantes de Tamaulipas y el IETAM quedó en la situación en la que se encuentra hoy.

Díaz Díaz, el único designado en esa sesión, acreditó ocho años de carrera dentro del propio IETAM, donde se desempeñaba como coordinador de Prerrogativas y Partidos Políticos. Su perfil interno y su conocimiento de la estructura del organismo fueron argumentos que pesaron en la votación.

Desde su incorporación formal al Consejo, el IETAM opera con un quórum que le permite sesionar y tomar acuerdos, pero con una representación reducida que limita la diversidad de criterios en la deliberación interna y que, en términos formales, constituye una irregularidad estructural que el proceso en curso busca corregir.
Las dos plazas pendientes deben ser ocupadas por mujeres, en cumplimiento del principio constitucional de paridad de género. Esa condición fue también la que determinó el diseño de la nueva convocatoria, dirigida en su totalidad a perfiles femeninos.

EL PROCESO FORMAL: DE 84 REGISTROS A 77 HABILITADAS

En la fase de registro de aspirantes al nuevo proceso de selección se inscribieron 84 mujeres. De ese universo, 55 concursaron simultáneamente por la Presidencia y por las consejerías, 23 se inscribieron únicamente para las plazas de consejería, y una más optó exclusivamente por la Presidencia. Cinco no entregaron el formato que especificaba el cargo de su interés, lo que representa una deficiencia administrativa menor pero que denota el nivel de preparación dispar entre las participantes.

La primera etapa del proceso, la verificación de requisitos legales, concluyó el 23 de abril de 2026. De las 84 registradas, 77 cumplieron con lo estipulado y fueron habilitadas para avanzar al examen de conocimientos. Siete quedaron fuera por no acreditar algún requisito y una más se desistió voluntariamente antes del cierre.
Entre las 77 que avanzaron figuran perfiles con trayectorias en la operatividad interna del IETAM, en la estructura distrital del INE en Tamaulipas y en el ámbito jurisdiccional electoral del estado. El proceso no distingue entre funcionarias en activo y perfiles externos, lo que en la práctica abre la competencia a un espectro amplio de experticias.

Las etapas que restan son tres. La primera es el ensayo, al que acceden las aspirantes con las mejores puntuaciones en el examen de conocimientos. Esta fase evalúa la capacidad de análisis y de expresión escrita, dos competencias centrales para quienes deberán redactar y defender acuerdos ante el Consejo General.
La segunda y última etapa sustantiva es la valoración curricular y entrevista, que incluye también una prueba de competencias gerenciales. En esa fase las consejerías del INE evalúan directamente la idoneidad de los perfiles, y es el momento en que el factor político que bloqueó el proceso de 2025 puede volver a incidir.

El calendario es claro pero también apretado. Las dos designaciones de consejeras deben producirse antes del 2 de noviembre de 2026, lo que deja menos de siete meses para completar las tres fases restantes, publicar resultados y hacer efectivos los nombramientos.
El nombramiento de la consejera presidenta tiene como límite el 22 de enero de 2027, fecha que marca el inicio del año en que el IETAM deberá estar en condiciones plenas para emprender la organización del proceso electoral ordinario.

Una condición que el reglamento del proceso subraya de manera expresa es que las aspirantes deben mantener el cumplimiento de todos los requisitos legales durante la totalidad del proceso. La Comisión de Vinculación del INE está facultada para descartar perfiles en cualquier momento si detecta alguna irregularidad sobreviniente, lo que añade un elemento de incertidumbre que las participantes deben considerar durante los meses que resta el proceso.

Entre las 77 aspirantes que avanzaron figuran perfiles con experiencia en el IETAM y en la estructura distrital del INE.
Juana Francisca Cuadros Ortega se ha desempeñado como titular de la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos del organismo local. Lidda Consuelo Delgado Cortina tiene trayectoria como vocal de capacitación electoral en juntas distritales.

Juana Imelda Martínez Zavala ha fungido como secretaria de estudio y cuenta en el Tribunal Electoral de Tamaulipas.
Verónica Olivares Cruz cuenta con experiencia previa como consejera electoral en distritos locales, y Gladys Fabiola Moncada Ramírez ha ocupado cargos de vocalía dentro de la estructura del INE en la entidad.
También destaca la abogada Yolanda Villegas González, especialista en diversas áreas como la industria energética.

PRESUPUESTO Y CUESTIONAMIENTOS AL IETAM

La renovación del Consejo General ocurre en un momento en que el IETAM, como la mayoría de los organismos públicos locales electorales del país, enfrenta presiones sobre el destino y la proporcionalidad de su gasto.

El organismo cerró el ejercicio fiscal 2024 con una economía de 16.5 millones de pesos devueltos a la Secretaría de Finanzas del estado, un dato que sus propias autoridades han utilizado como argumento de eficiencia presupuestal.
Para el ejercicio 2025, el instituto contó con un presupuesto total de 586 millones de pesos, distribuidos en 191 millones para la elección del Poder Judicial, 213 millones destinados a los partidos políticos y 182 millones para operación ordinaria.
El organismo implementó medidas de austeridad que incluyeron la congelación de la plantilla de trabajadores y la reducción de costos en insumos operativos.
El entonces consejero presidente Juan José Ramos Charre había adelantado desde septiembre de 2024 que el presupuesto de 2025 no rebasaría los 400 millones de pesos en condiciones de año no electoral estrictamente considerado, señalando que el 50 por ciento de los recursos correspondería al financiamiento ordinario de los partidos políticos.

La cifra final de 586 millones se explica por la incorporación del gasto extraordinario vinculado a la elección del Poder Judicial, proceso que el IETAM organizó en 2025 de manera simultánea a su operación ordinaria.
Esa doble carga operativa, en un año en que el Consejo General operaba además con dos vacantes, pone en perspectiva la magnitud del esfuerzo institucional del periodo.
El debate sobre los costos de los organismos locales electorales no es nuevo en México, pero ha ganado intensidad en el contexto de las reformas constitucionales en materia electoral de los últimos años. En Tamaulipas, el cuestionamiento al gasto del IETAM ha girado principalmente en torno a la estructura de servicios personales, que históricamente representa el rubro de mayor peso en el presupuesto de operación ordinaria.

La dependencia del financiamiento estatal, sin fuentes propias de ingreso, hace que el organismo sea especialmente sensible a los ciclos presupuestarios del gobierno estatal y a las negociaciones anuales con la Secretaría de Finanzas.
El año 2026 es un año no electoral en los términos convencionales del calendario tamaulipeco, lo que debería traducirse en un presupuesto de operación reducido respecto a los ejercicios en que el IETAM organiza comicios.

Sin embargo, la realización del proceso de selección de consejeras, que implica costos logísticos y de personal para el INE y para el propio organismo local, y la preparación de la infraestructura para el proceso electoral de 2027, hacen que el margen de reducción sea más limitado de lo que la categoría de «año no electoral» sugiere.

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